27 may. 2015

Él, el que entiende todo


Antes de terminar la secundaria, conoció las cámaras. Antes de aprender a manejar, enfrentó los flashes. Antes de ser mayor de edad, fue tapa de revistas. Antes, mucho antes que cualquier atleta en la historia, LeBron James fue un tema de conversación y debate.

Ya lo escribí el año pasado en este perfil, pero vale la pena repetir esta parte: desde sus 15 años de edad, James ha vivido bajo la lupa del mundo deportivo, que lo proclamó como "The Chosen One" ("El Elegido"). Ni siquiera Michael Jordan, generalmente reconocido como el mejor jugador en la historia de la NBA, tuvo que sufrir tal presión desde tan pequeño -si bien Jordan pasó por picos de fama y expectativas incomparables a mediados de la década del ´90.

Lo voy a decir ahora, después voy a decir otras cosas y para cerrar lo voy a repetir, para que no se me enojen: en mí opinión, James ya es uno de los 10 mejores jugadores en la historia de la liga. De la misma forma que no puedo opinar sobre la totalidad de la carrera de Tim Duncan hasta que no se retire (aprovecho para pedirte, querido Tim, que te quedes un añito más), tampoco puedo hacerlo con el nacido en Ohio.

No sólo eso, sino que también considero que LeBron es un jugador más completo que Jordan. No mejor; todavía le falta para entrar a esa discusión, pero su juego es mucho más versátil que el de MJ. 

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Ayer, Cleveland Cavaliers venció a Atlanta Hawks, logrando la barrida en las finales del Este (4-0) y metiéndose en las Finales de la NBA por segunda vez en su historia. Para LeBron James, ésta será su quinta aparición en las Finales en forma consecutiva, una hazaña que no lograba ningún jugador desde la década del ´60, cuando sólo existían ocho franquicias en la liga (comparado con las 30 de hoy en día).

No cabe ninguna duda de que James es el líder y la máxima figura de este equipo. Su performance en lo que va de estos Playoffs ha sido verdaderamente estelar. El "alero" está promediando casi un triple-doble (27.6 puntos, 10.4 rebotes y 8.3 asistencias) por partido en esta pos temporada. Si bien ha fallado en sus tiros externos (17.6% en intentos de tres puntos), cuando tuvo que encestarlos lo hizo. Sino, pregúntenle a Chicago Bulls:


Aún así, los elogios no deben ir únicamente hacia él. Los responsables de que los Cavaliers hayan llegado hasta aquí son varios, sobre todo considerando todos los imprevistos que ha tenido que sortear Cleveland durante esta temporada.

Partamos desde la parte más jerárquica de la franquicia: el dueño. En julio de 2010, cuando LeBron dejó su estado natal para firmar con Miami Heat -mediante un evento televisivo conocido como The Decision-, Dan Gilbert cargó duramente contra su ex jugador estrella, utilizando términos poco amigables. Cuatro años después, el dueño de los Cavs debió tragar su orgullo (y sus palabras) para recibir a James con los brazos abiertos. 

Descendiendo por la misma línea llegamos al Gerente General, David Griffin. Encargado de manejar la parte basquetbolística de la franquicia desde 2010, Griffin acertó en casi todas sus decisiones. Claro, también se benefició de una cuota de suerte gigantesca: Cleveland dispuso de la primera selección del Draft en tres de las últimas cuatro ediciones.

Griffin contó con la suerte de la Lotería, el sorteo por el cual se deciden las primeras tres selecciones para cada Draft

En 2011, eligió a Kyrie Irving, hoy base titular del equipo y un All-Star en tres ocasiones. En 2013, pifió con Anthony Bennett. Sin embargo, luego de seleccionar a Andrew Wiggins el año pasado, Griffin canjeó a estos dos hombres por Kevin Love, jugador franquicia de Minnesota Timberwolves.

Aunque, el momento más importante para el Gerente General llegaría a mediados de esta temporada. Los Cavaliers habían iniciado su campaña 19-20 y la cosa no pintaba bien. Allí fue cuando Griffin realizó dos canjes asombrosos (no voy a entrar en detalle, pero créanme que el trade que hace con los Knicks es uno de los mejores que he visto desde que sigo la NBA). En resumen: Cleveland sumó a J.R.Smith, Iman Shumpert y Timofey Mozgov por el mero precio de dos selecciones de primera ronda del Draft. Brillante.

En casi todos los casos, el Mánager es quien elige al entrenador. Antes de saber que James volvería a los Cavs, Griffin nombró a David Blatt, un hombre de vasta experiencia en el básquet FIBA pero que no había dirigido ni un segundo de baloncesto en la liga de máxima competencia, como su director técnico.

Como era de esperar, Blatt fue atacado durante toda la temporada. Verán, en la NBA no se respeta demasiado lo que ha hecho un individuo si no lo hizo en dicha liga --digo esto sin ser un ferviente admirador de Blatt, ni mucho menos. A pesar de sus críticas, el técnico novato comandó a su equipo al segundo puesto en la Conferencia Este (con un récord de 53 victorias y 29 derrotas) y, tras el triunfo de ayer, se convirtió en el primer DT en barrer al Mejor Entrenador del Año -Mike Budenholzer, de los Hawks- en una serie de Playoffs.

Aviso: estos próximos 2/3 párrafos consistirán en un ataque estadístico. Como siempre, extraído de http://stats.nba.com/?ls=iref:nba:gnav y basketball-reference.com. Leer a conciencia

Por si fuera poco, entre los 16 equipos que clasificaron a la pos temporada, los Cavaliers ostentan el mejor Rating Ofensivo (puntos anotados por cada 100 posesiones) y el tercer mejor Rating Defensivo (puntos permitidos por cada 100 posesiones).

Shumpert y Smith, dos piezas fundamentales para los Cavs

Llegamos al último eslabón. El más importante: los jugadores. Casi todos -por no decir todos- los compañeros de James están pasando por un nivel espectacular, en casos muy por encima de su producción habitual. Analicen todos estos datos desde que comenzaron los Playoffs:

  • Cinco de los mejores 32 porcentajes de triples (seis, si contamos a Love que está lesionado) pertenecen a compañeros de LeBron.
  • En los 107 minutos que Cleveland disputó con James en el banco, el diferencial del equipo es +19. O sea que sin LBJ, los Cavs le sacaron ventaja a su rival. En comparación, los diferenciales de los equipos de los otros cuatro candidatos al MVP (Jugador Más Valioso) -Steph Curry, Anthony Davis, Chris Paul y James Harden- son negativos.
  • Dos de las mejores 13 marcas en la categoría de rebotes ofensivos por partido y dos de las mejores 16 marcas en la categoría de tapas por partido pertenecen a compañeros de James
  • Finalmente, LeBron lidera estos Playoffs en pérdidas cometidas (algo malo por si no se entendió). Él sólo totaliza 4.4 pérdidas por partido. Si sumamos las pérdidas cometidas por James Jones, Matthew Dellavedova, Tristan Thompson, J.R.Smith y Iman Shumpert, el total da 3.5 por encuentro.

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Lo repito: LeBron James es uno de los mejores jugadores en la historia de la NBA. Jamás sería tan estúpido como para dudarlo. Esta columna no es una critica hacia su persona. Todo lo contrario: lo considero como uno de los atletas más inteligentes que he visto.

¿Por qué? Porque supo aprender de sus errores, tanto dentro como fuera de la cancha. En Miami, James llegó a cuatro Finales consecutivas y obtuvo dos campeonatos. Además de los anillos, consiguió el respeto por parte de sus pares y por gran parte de los medios de comunicación, los mismos que tan intensamente lo habían analizado, observado y criticado desde su adolescencia. 

Apenas sonó la chicharra que le dio el triunfo a los Cavs en Game 3 ante Atlanta, LBJ se desplomó sobre el parquet. ¿Para las cámaras? Naaaa

Nadie en la prensa puede criticar a James y pretender que lo tomen en serio. No me quejo eh, así es la vida con los cracks en todos los deportes. Aparte, bien merecido se lo tiene, después de lo que ha sufrido. Pero hacer de cuenta que LeBron y sólo LeBron hizo que Cleveland vuelva a las Finales sería faltarle el respeto a todos los hombres que nombré anteriormente.

Y acá está la genialidad de James: él lo dice. Ante cada oportunidad que tiene, le da crédito a sus compañeros. A menor medida, también felicita a su entrenador. De vez en cuando le tira flores a su General Manager y, casi nunca pero lo ha hecho, a su dueño. Porque entiende que así agiganta su imagen.

Creo que desde el momento en el que le rompió el corazón a los hinchas de los Cavaliers (en 2010) supo que había hecho algo mal. Supo que, algún día, iba a tener que volver. La manera en la cual lo hizo, primero con su emocionante artículo y luego con este recibimiento estilo rock star, hablan de alguien que entiende su situación:


James sabe que su enorme esfuerzo y su inteligencia lo han dejado en una situación privilegiada. Si Cleveland gana el campeonato, el principal responsable es él. Si el equipo pierde, los invito a observar como todos reciben críticas salvo quien usa la camiseta número 23. 

Hasta un punto es lógico: LeBron es un hombre que ha vivido más de la mitad de su vida bajo las cámaras. Al principio la opinión pública lo abrumó. Hoy, entiende y utiliza su figura como pocos lo han hecho en la historia del deporte.



19 may. 2015

Finales de Conferencia: la NBA, versión 3.0


Hace varios años que las mentes más brillantes que manejan la mejor liga de básquet del planeta Tierra descubrieron una verdad ineludible: 3 > 2. Sí, tipos que cobran millones de dólares por año llegaron a la increíble conclusión de que un triple vale más que un doble. ¿El premio Nobel para cuando?

Bueno, tampoco me voy a burlar yo, que si tengo que dividir 83 por 7 tardo más que el fallo de la Conmebol.

Lo cierto es que el avance de la analítica dentro de la NBA y el subsiguiente incremento en la cantidad y calidad de estadística disponible (proveída por las cámaras de la compañía SportVU, instaladas en todas las canchas de la liga y que contabilizan todos los movimientos realizados por todos los jugadores en todo momento) ha revolucionado el juego.

Esta variedad numérica cambio por completo la NBA. Hoy en día se presta más atención a cuestiones como la distribución de los minutos durante la temporada, las características que debe poseer cada jugador según su posición y -especialmente- qué tipo de tiros "valen" más. 

Durante las últimas nueve temporadas, los lanzamientos de triple han crecido exponencialmente (en 2005 se promediaban 16 intentos por partido, comparados con 22.4 en ésta temporada, según http://www.basketball-reference.com/). Nadie puede cuestionar que si tu equipo no tiene capacidad de encestar tiros externos no vas a tener muchas chances de consagrarte campeón. El problema es que, a pesar de que esta tendencia es TAN clara, todavía hay gente que lo niega.

Cronológicamente, la cantidad de tiros de tres puntos
Twitter es un concepto maravillosamente horrendo. Allí, todos nos podemos burlar de Phil Jackson, 11 veces campeón de la NBA como entrenador y 2 veces como jugador. El bueno de Phil (Mánager de New York Knicks, el peor equipo de la Conferencia Este) preguntó sarcásticamente cómo le estaba yendo a los equipos tripleros en los Playoffs. Claro, Jackson no es ningún tonto: al momento de ese Tweet, Memphis Grizzlies y Washington Wizards -dos franquicias chapadas a la antigua- lideraban sus series por 2-1 sobre Golden State Warriors y Atlanta Hawks -conjuntos que utilizan el triple como una de sus armas principales-, respectivamente.

¿Cómo siguió la historia? 4-2 para los Warriors. 4-2 para los Hawks. Jackson, apodado "Zen Máster" debería haber tenido un poco más de paciencia. Ya que estamos, sigamos pegándole al multicampeón: los cuatro equipos que jugarán las Finales de Conferencia son los que más triples han encestado en lo que va de esta pos temporada. Ojo, no sólo son los cuatro que más acertaron, sino que también son los cuatro que más intentaron (ambas estadísticas son por partido).

Phil Jackson es un genio. No lo dudo. Por algo es el director técnico con más anillos (un poco tiene que ver la suerte de haber dirigido a Michael Jordan, Shaquille O´Neal y Kobe Bryant, tres de los mejores 10 jugadores en la historia de la liga, pero bua, se la dejamos pasar). Eso no implica que siempre tenga la razón. En esta pifió: los triples vinieron para quedarse.

Así de sutilmente, pasamos de esta introducción a las previas de las Finales de Conferencia. Ambas series presentan claros favoritos, aunque siempre está la posibilidad de que algún ajuste de pizarra, lesión o alguna levantada individual empareje los duelos.

(1) Atlanta Hawks vs Cleveland Cavaliers (2)


Lo que sabemos

Que LeBron James tiene a todo el Este de nieto. En seis de sus 11 temporadas como jugador profesional (y en sus últimas cinco contando ésta), el equipo de James alcanzó las Finales de Conferencia. LeBron intentará obtener su quinto pasaje consecutivo a las Finales de la NBA y otorgarle el tan ansiado campeonato a la franquicia de su ciudad natal.

Antes de pensar en la siguiente etapa, Cleveland se medirá con Atlanta en un choque de estilos: por un lado, los primeros son James-dependientes (más aún teniendo en cuenta que Kevin Love es baja por lesión y que Kyrie Irving está golpeado), mientras que los Hawks no poseen una superestrella y basan su sistema en la noción que la pelota es la que encuentra al jugador y no vice versa.


De izquierda a derecha, el quinteto titular: Korver, Carroll, Horford, Millsap y Teague.

Ambas ofensivas fueron efectivas en los choques entre sí durante la temporada regular. Atlanta ostentó el segundo mejor rating ofensivo entre las 29 franquicias ante Cleveland (114.2 puntos por cada 100 posesiones), mientras que los Cavaliers tuvieron la cuarta mejor marca ante los Hawks (110.8). Los dirigidos por Mike Budenholzer ganaron tres de los cuatro partidos entre sí, aunque tres jugadores claves dentro de la rotación de los Cavs -Timofey Mozgov, Iman Shumpert y J.R.Smith- sólo estuvieron presentes en el último encuentro.

Ya en los Playoffs, el equipo con el mejor récord del Este bajó su nivel respecto a lo ocurrido durante la temporada regular. Atlanta necesitó de seis juegos para despachar tanto a Brooklyn Nets como a Washington Wizards, y por momentos su ofensiva -generalmente armónica- lució estancada. De todas formas, mantuvieron ciertas tendencias positivas: los Hawks asistieron en un 67.6% de sus tiros de campo convertidos, la marca más alta de la pos temporada.

Por su parte, los comandados por David Blatt barrieron a Boston Celtics pero sufrieron un poco más para vencer a Chicago Bulls. Quizá la mejora más relevante se dio en defensa: Cleveland mantuvo a sus rivales a un Effective FG% de 44.7, también la mejor marca de los Playoffs (ésta estadística es más completa que FG% -el típico "porcentaje de campo"-, pues acomoda la diferencia entre un intento de tres puntos y uno de dos).

Lo que no sabemos

¿Qué tan grave es el conjunto de lesiones que aquejan a Irving? El base de los Cavs, con su capacidad asombrosa para generar ofensiva por su propia cuenta, es vital para reducir el peso con el que debe cargar James en ataque. La mera presencia de Irving obliga a la defensa rival a estar más atenta, lo cual abre la cancha para que King James opere con más espacio.

Irving sufre de una tendinitis en su rodilla izquierda. Además, tuvo un golpe en su pie derecho ante Chicago

El producto de la Universidad de Kentucky ya dijo que estará presente mañana, cuando arranque la serie. No sólo deberá funcionar como válvula de escape en ofensiva: Irving también tendrá que marcar a Jeff Teague, pieza fundamental para los rivales. 

Si bien dije que Atlanta no presenta un as de espadas definido, Teague sirve como el director de orquesta de este grupo. Además, para mí sorpresa, Teague es el jugador que más puntos ha anotado en el clutch (últimos cinco minutos de un partido en el cual la diferencia en el marcador es de cinco puntos o menos) en estos Playoffs. El ganador de este matchup ("emparejamiento") le dará una ventaja importante a su equipo.

El otro matchup interesante se da entre los internos. Cleveland presenta un dúo formidable: Tristan Thompson es una bestia acumulando rebotes (agarra el 14.6% de sus rebotes ofensivos posibles, segundo mejor número en Playoffs) mientras que Mozgov protege el aro de su equipo de forma excepcional. Los rivales encestan apenas un 34.7% de los tiros cerca del canasto cuando el ruso se encuentra cerca.

Sin embargo, Budenholzer cuenta con las armas para contrarrestarlos. Paul Millsap y Al Horford son internos con un amplio rango de tiro, lo cual obliga a Thompson y Mozgov a salir de la pintura, lugar del terreno donde son más efectivos. Si Millsap y Horford arrancan la serie embocando dobles largos -como en el vídeo- Blatt deberá cambiar sus rotaciones.



Al pobre DeMarre Carroll no le tocó una fácil. El alero de los Hawks será el encargado de defender a LeBron James. Ojo, el campeón con Miami Heat no ha estado fino con su tiro externo (7-46 en sus tiros de tres puntos, la peor marca entre los jugadores que han intentado al menos 20). Si Carroll logra frenar las arremetidas del ex MVP contra la pintura, forzándolo a sumar sus puntos desde afuera, puede haber una chance.

Resultado

No puedo apostar en contra de James. No en el Este. El purista dentro mío quisiera que gane Atlanta, pero lo que vi hasta ahora es un equipo que no se chocó contra un monstruo y no se si tiene lo suficiente como para bajarlo. La realidad es que James es un monstruo. Aún sin Love y con Irving lejos del 100%, creo que Cleveland tiene los componentes necesarios. Una ráfaga de triples de Smith, 10 minutos de defensa colectiva, un par de rebotes ofensivos de Thompson y todo lo que pueda aportar Matthew Dellavedova (base suplente: lo bancamos). Eso sólo necesita LeBron. Del resto se encarga él. 

Cavaliers 4-2 Hawks


(1) Golden State Warriors vs Houston Rockets (2)


Lo que sabemos

Que los Warriors son amplios favoritos. El conjunto de la Bahía de San Francisco disfrutó de una campaña regular excelente, finalizando con un récord de 67 triunfos contra apenas 15 derrotas. Golden State presenta un equipo profundo, con variantes en todas las posiciones, y encima ha tenido suerte en el tema lesiones, si se lo compara con las tres franquicias restantes.

Luego de barrer a New Orleans Pelicans, los Warriors tuvieron el primer -y hasta ahora único- momento de susto: estando 1-2 en su serie ante los Grizzlies, un ajuste brillante realizado por Steve Kerr terminó siendo la clave de la remontada. Si bien Kerr cuenta con un fenomenal grupo de asistentes (especialmente Alvin Gentry y Ron Adams, a cargo del ataque y la defensa, respectivamente), el técnico novato ha demostrado estar a la altura de las circunstancias.

Houston tuvo un camino mucho más complicado. Tras despachar a Dallas Mavericks en cinco juegos, los Rockets se convirtieron en el noveno equipo en la historia en remontar un 1-3 en una serie al mejor de siete (incluyendo una remontada que quedará en los anales de la NBA). Los dirigidos por Kevin McHale han mantenido el mismo slogan durante toda la temporada: correr, tirar triples desde cualquier lado y seguir corriendo. El ritmo de juego de Houston (promedian 104.8 posesiones por partido) es el más rápido de estos Playoffs.

No aconsejo mirar las estadísticas de los duelos entre estos dos equipos si sos hincha de los Rockets. Golden State ganó los cuatro encuentros y ninguno siquiera estuvo cerca. Es más: entre TODAS las franquicias con récords positivos, ningún diferencial de puntos fue mayor que el de Warriors-Rockets.


Todas las estadísticas son extraídas de nba.com. Vuelvo a celebrar la labor de John Schumman, que nos regala todos estos numeritos. Gracias también al maestro Zach Lowe, de quien extraigo casi todos los vídeos.
Elegí una categoría, la que quieras, y Golden State seguramente esté en los puestos de arriba. Los de la ciudad de Oakland ostentan el mejor Effective FG% (53.1 por ciento), la menor cantidad de pérdidas (16 por cada 100 posesiones) y la mejor defensa de tiros de tres puntos (sus rivales encestaron el 29.4% de sus lanzamientos de triple) en lo que va de la pos temporada. Es fácil entender porqué son favoritos.

Lo que no sabemos

¿Quién defenderá a Steph Curry? ¿De qué manera? ¿Se puede? Todas estas preguntas se debe estar haciendo McHale. Finalmente, Curry fue nombrado como Jugador Más Valioso (MVP), justamente por encima de James Harden, figura estelar de los Rockets. Ambos son jugadores de primerísimo nivel -especialmente en ofensiva- y, según como se den los matchups, podrían terminar marcándose el uno al otro en varias posesiones (algo que todo fanático neutral debería querer).

Probablemente, la difícil tarea de contener a Curry caerá sobre Trevor Ariza, el mejor defensor perimetral de Houston. Los dos vídeos a continuación ejemplifican perfectamente la encrucijada en la que te pone el MVP. En el primero, cuando Mike Conley (base de Memphis) no puede sortear la cortina puesta por Draymond Green, Zach Randolph (ala-pivot de los Grizzlies) decide no salir a apretar a Curry. Darle espacio y tiempo a uno de los mejores tiradores en la historia de la NBA = splash:


Entonces, uno podría suponer que el interno siempre debe acercarse a la línea de triple cuando Curry tiene el balón. En esos casos, Steph es lo suficientemente inteligente como para penetrar, dejando al interno corriendo en la dirección contraria, y encontrar a un compañero mejor ubicado (en este caso Green, que otra vez pone una sólida pantalla y se encamina hacia el aro):



Ariza tiene reputación de gran defensor. Si no defiende a Curry, le tocará Klay Thompson, el segundo de los Splash Brothers y otro excelso anotador. Justamente, Thompson deberá vérselas contra Harden, experto en extraer faltas. Si el barbudo logra que Kerr se vea forzado a sacar a Thompson, los Rockets saldrán ganando tanto en ataque como en defensa.

Finalmente, queda un matchup que decidirá mucho en cuanto al resultado final. En estos Playoffs, los Warriors han sacado una ventaja de 16.8 puntos por cada 100 posesiones con Green en cancha. Con Draymond en el banco, su equipo fue superado por 18.6 puntos por cada 100 posesiones. Ese diferencial de 35.4 es el más alto entre todos los titulares de todos los equipos y marca lo vital que es Green para el éxito de Golden State.

Del otro lado, Houston tiene un as bajo la manga, que puede terminar siendo un cuatro de copas. Josh Smith es la definición del término volátil. El ala-pivot fue el principal autor de la remontada ya mencionada ante los Clippers y su capacidad para encestar tiros externos -de vez en cuando- es un factor que puede cambiar el rumbo de un partido.

Resultado

Lo dije al principio: Golden State es el favorito, no sólo para esta serie sino para llevarse el trofeo Larry O´Brien y el anillo de campeón. Además de un quinteto titular bien aceitado, Kerr puede contar con los aportes de Andre Iguodala y Shaun Livingston, dos veteranos confiables. Houston depende demasiado de que varios de sus jugadores jueguen por encima de su nivel. La única cuestión que me hace detener: este conjunto texano no se rinde nunca y, por su estilo de juego -triples, triples y triples-, siempre tienen chances de revertir una amplia desventaja. 

Warriors 4-1 Rockets


15 may. 2015

Qué es el deporte


Este es un blog dedicado a la NBA. A excepción de una extensísima columna en la cual intenté explicar en qué consiste el fútbol americano de la NFL, todos los posts de Three For the Win (que nombre de mierda che, no saben como me gustaría cambiarlo) giran alrededor del básquet.

Hoy es un día triste. No para los hinchas de River -como yo- ni para los fanáticos de Boca: para cualquier argentino. Mucha gente ya se ha expresado de manera muy correcta sobre lo que sucedió ayer. Varias opiniones fueron expuestas, tanto en medios escritos como radiales como televisivos. La gran mayoría habló con propiedad y sensatez.

Claro que tengo mis propias ideas y teorías sobre lo que pasó, pero éste no es el lugar apropiado para plasmarlas. En vez de abrumarlos con más repeticiones de "la policía", "la Conmebol", "Orión, Gallardo, Arruabarrena", "los mismos boludos de siempre" y tantas otras frases que dominaron este viernes 15 de mayo, voy a hablarles del deporte.

El Superclásico no me permitió ver lo que fue la victoria de Cleveland Cavaliers, que clasificó a las Finales de Conferencia (en seis partidos, como dije alguien que yo conozco) superando a Chicago Bulls. Los incidentes ocurridos en el entretiempo y todo el caos que provocaron tampoco me dejaron mirar los primeros tres cuartos del sexto juego entre Los Ángeles Clippers y Houston Rockets.

Mi estado de ánimo no era el mejor. Estaba -y todavía sigo- triste por lo que acababa de ver. Triste, no sorprendido. Aún así, me dispuse a ver los últimos 12 minutos del partido, a pesar de que los Clippers (que lideraban la serie 3-2) ganaban por 13 puntos y parecían tener todo liquidado.

Al principio miraba con desgano, pero de repente la cosa se puso interesante. A falta de 7:38, Los Ángeles estaba al frente 100 a 88. El clima dentro del Staples Center era de fiesta: la franquicia angelina iba a meterse en una Final de Conferencia por primera vez en su larga historia.



Era uno de esos partidos en los que lo único que había que hacer era esperar a que el reloj llegue al triple 0. No quedaban dudas. Hasta que, de a poquito, empezaron a aparecer. Por algún motivo inexplicable, los Clippers (la tercera mejor ofensiva en los Playoffs y la mejor durante la temporada regular, con un rating ofensivo de 109.8) no podían generar un tiro abierto.

Del otro costado, todo lo que tiraban los Rockets iba adentro del aro. Pero todo eh. Parcial de 24-2 para los dirigidos por Kevin McHale. 24-2!!!! Para, que la locura no terminó acá. ¿Quiénes fueron los responsables de esta levantada? ¿Quiénes salvaron la temporada de Houston? ¿Cómo lo lograron?

Si seguiste la temporada 2014/15 de la NBA, sabrás que James Harden la mueve un poco. El barbudo será muchas cosas, pero una de ellas es un enorme jugador de básquet. No hace falta que te tire muchas estadísticas: el tipo terminó segundo en la votación para el premio al Jugador Más Valioso

También sabrás -y sino te cuento- que Josh Smith y Corey Brewer no son exactamente estrellas. El bueno de Smith fue despedido por Detroit Pistons, a pesar de todavía le quedaban dos años y 26 millones de dólares en su contrato con la franquicia. O sea: los Pistons eligieron PAGARLE 26 millones para que NO juegue más en su equipo.

Brewer no fue ridiculizado de tal manera, pero aún así fue canjeado desde Minnesota Timberwolves hacia el conjunto texano a cambio de dos selecciones de segunda ronda del Draft. Se podría decir que el precio para conseguir su pase no fue muy elevado.

Con todo esto dicho, vuelvo a la locura de ayer: de los 24 puntos mencionados en el parcial, Smith y Brewer anotaron 21. La dupla encestó cinco de sus siete intentos de triple en el último cuarto. El porcentaje de triples del primero (durante la temporada regular) fue 31.6%, mientras que el segundo tiró 26.8%. La media de la liga es de 35%.

Hasta ahí, el ataque. En defensa intervinieron en casi todas las posesiones, marcando prolijamente a sus hombres y forzando tiros complicados. ¿Más locura? Sí: todo esto ocurrió con Harden en el banco. El segundo mejor jugador en toda la liga no entró ni un segundo a la cancha en los últimos 13:30 minutos.


Todos nos quedamos con la boca abierta. No fui sólo yo: les garantizo que nadie, ni el más fanático de los Rockets, se podría haber imaginado este desenlace. Ahora, Houston tendrá la chance de definir el séptimo juego en su cancha y convertirse en el noveno equipo en la historia en remontar un 1-3. 
                                        
Por este tipo de partidos es que amo el deporte. Justo cuando todos estamos de acuerdo en que una cosa tiene que pasar, no pasa. El deporte no es una ciencia; no es exacto. Existe para que nos sorprendamos, para que saltemos del sillón y para que los expertos se traguen sus palabras (claramente no soy un experto, pero igual ayer Brewer y Smith podrían haberme dedicado una frase famosa que Diego Maradona le dedicó a un periodista).

Ayer, como todos los días, hubieron varios eventos deportivos. Mentira. Uno de ellos, catalogado como "un partido de fútbol", fue todo lo contrario. Por suerte, un ratito después, los pocos que vimos Clippers-Rockets nos pudimos ir a dormir con una sonrisa, sabiendo que el verdadero deporte todavía existe.

Esto no es deporte:


Esto sí:





9 may. 2015

Egoísta de mierda

Odio esto. Me cuesta expresar con palabras lo que Ginóbili significa para mí. Sin que él lo sepa, el tipo influenció mi vida de mil maneras. En un universo paralelo en el que Manu nunca existió, imagino que mi deseo seguiría siendo el de ser periodista deportivo, pero haber tenido el privilegio de verlo me hace sentir mucho más conforme con mi decisión.

El recuerdo, por más borroso que sea, está. Me recuerdo hace diez años, mintiéndole a mi papá: le prometí que me iba a ir a dormir temprano, pero en vez me quedé viendo las Finales de la NBA. Jugaba San Antonio Spurs contra Detroit Pistons y era uno de los primeros partidos de la serie. 

Todavía me acuerdo de las charlas que tuve en mi escuela primaria durante los días siguientes. Las palabras van y vienen, pero evidentemente algo me había atrapado. Mi rutina mentirosa no cambio y de alguna manera logré que mi papá lo acepte (raro en él). Vimos los tres partidos finales juntos, festejando y gritando cada tanto de los Spurs, que ganaron el campeonato en el séptimo y decisivo juego.

Si bien mi obsesión con la NBA tardó en llegar -la temporada 2009/10 fue la primera que seguí de cerca-, mi conexión con Ginóbili se forjó durante esas noches de junio, en 2005.

Escribo algo y borro. Trato de cambiarle alguna palabra que no me gustó. Reescribo todo. Vuelvo a dejar la hoja en blanco. No estoy obsesionado con Manu, no es eso. Pero tampoco es un deportista más. Quiero que se entienda perfecto lo que quiero decir, aunque sé que no va a pasar. Quizá le pase lo mismo a otros periodistas. A mí, por lo menos, me cuesta horrores hablar/escribir sobre un ídolo.

Porque, a fin de cuentas, eso es lo que representa Manu para mí. No sólo por su talento dentro de la cancha, que ya de por sí podría ser suficiente. Lo que lo convierte en una figura de admiración para mí es el ejemplo que año tras año dio (y da) como persona. 

Todo este texto se resume en tres palabras: soy un egoísta. No tengo problema en admitirlo. Cuando se trata de Emanuel David Ginóbili, no me importa nada más que verlo jugar. 13 temporadas en la máxima liga de básquet del mundo. 4 anillos de campeón (en uno de ellos, justamente el de 2005, debería haber sido Finals MVP). 2 veces al Juego de las Estrellas. Sexto Hombre del Año (en 2008). 2 veces nombrado al Mejor Tercer Equipo NBA. 28.627 minutos (incluyendo Playoffs, como a él le gusta).

En serio, ¿Cuan egoísta tengo que ser para seguir pidiéndole más?

¿Cuántas volcadas como ésta, que me hizo saltar abruptamente de mi sillón y empezar a gritar como un demente, le pueden quedar?



¿Cuántos triples en el momento más caliente, abajo por dos en el sexto juego de las Finales de Conferencia contra un rival que parecía invencible para los Spurs, puede tener en su arsenal?


¿Cuántos tiros sobre la chicharra, en una noche de diciembre de 2010 que todavía recuerdo como si fuese ayer porque levanté a toda la cuadra con mi grito, puede seguir ocultando en esa zurda mágica?





¿Cuántos tiros imposibles, de esos que mete en el momento justo después de jugar mal durante casi todo el partido, puede seguir metiendo?



La lógica dice que pocos. Sin embargo, acá está la clave: no me importa. No necesito de todas estas jugadas de película para disfrutar de Ginóbili. Sólo lo necesito a él, driblando la pelota, llamando a un pivot para que éste le ponga una cortina y dejando que el fenómeno con la 20 en la espalda decida que hacer. Lo necesito a él, ejecutando el Pick&Roll, poniendo un pase de pique al piso entre las piernas de un rival. Me necesito a mí mismo mirándolo, sabiendo que me alcanza con que esté en la cancha pero a la vez esperando que haga esa jugada especial, que me deje llorando una vez más.

Y sí, si te lo dije antes: soy un egoísta. Un egoísta de mierda

3 may. 2015

Golpe a golpe: previando las Semifinales de Conferencia


Mi reloj -el de mi computadora, no vaya a ser que tenga un reloj real- marca las 2:13 am del domingo 3 de mayo de 2015. Si me conocen, sabrán que no estaría siendo una noche fácil de digerir. Si no me conocen, ya les va a quedar claro porqué.

Quise arrancar esta columna hoy por la tarde. Ya se sabían tres de las cuatro series de Semifinales de Conferencia (cuartos de final, básicamente) y me pareció una buena idea para ir ganando tiempo. Juro por mi madre que lo único que alcancé a redactar fue el título. No supe cómo arrancar el cuerpo de la nota; me faltaba algo.

Contrario a lo que me enseñaron, me gusta poner el título antes que nada (generalmente se recomienda esperar hasta el final, pero viste, yo soy re vivo y re anti-establishment).

Tenía bastante sentido, al menos a mis ojos: los golpes y las lesiones eran un tema central que compartían las tres series ya confirmadas. La salud de Mike Conley, Kevin Love, Paul Millsap y Al Horford, entre otros, será un factor clave para determinar quiénes avanzarán a las Finales de Conferencia.

Por eso, dejé el título y me fui al sillón, dispuesto a ver Spurs-Clippers y Mayweather-Pacquiao. ¿Quién hubiese dicho que ahora, 2:37 am, tendría tantos significados más?

Sí, mi equipo quedó eliminado. No me molesta esconder mi tristeza, ni me parece que esté mal "periodísticamente". Pero la vida sigue y los Playoffs siguen, con cuatro duelos que prometen ser mucho más parejos que la mayoría de los cruces de primera ronda que acabamos de ver (a excepción, obvio, de Spurs-Clippers). 

No hay chance que estos seis párrafos sean suficientes como descargo; eso vendrá después. Por el momento, el siguiente es mi análisis para la segunda ronda de la pos temporada:

(1) Atlanta Hawks vs Washington Wizards (5)


Lo que sabemos

Que estas franquicias llegan con dos caminos completamente opuestos. Durante la temporada regular, los Hawks tuvieron la mejor marca en el Este, mostrando un nivel muy superior a su competencia. Por su parte, Washington se encontró con varios problemas en el camino, mayormente causados por fallas de su entrenador, Randy Wittman.

En la primera ronda, estas realidades dieron una vuelta de 180 grados. Atlanta debió luchar más de lo esperado para sacarse de encima a Brooklyn Nets (4-2), mientras que los Wizards barrieron a Toronto Raptors (4-0), estableciendo el mejor rating ofensivo y el segundo mejor rating defensivo en lo que va de los Playoffs (112.5 puntos anotados y 95.4 recibidos, ambos por cada 100 posesiones). 

El principal inconveniente de Washington era la falta de espacio que generaban sus alineaciones. Jugar con dos internos como Nene y Marcin Gortat, poco efectivos en sus tiros fuera de la pintura, es problemático. Especialmente en esta era del básquet NBA, en la cual la capacidad para encestar triples es vital para abrir a la defensa rival y permitir penetraciones. Miren cómo la presencia de Paul Pierce en un costado le da espacio a John Wall, que juega el pick&roll a la perfección con Gortat.


Wittman, fuertemente criticado durante varios meses, encontró una solución: poner a Pierce, alero por naturaleza, como ala-pivot. La alineación compuesta por Wall, Bradley Beal, Otto Porter Jr, Pierce y Gortat estuvo en cancha por 34 minutos en la serie ante Toronto. Fue la segunda formación que más minutos tuvo y produjo números astronómicamente buenos. Estos cinco no habían jugado un segundo juntos durante la temporada regular.

Lo que no sabemos

Golpes Nº1 y Nº2: Paul Millsap y Al Horford. Los internos de Atlanta no están al 100% de sus habilidades. El ala-pivot continúa recuperándose de una lesión en su hombro izquierdo, mientras que el dominicano se dislocó el dedo meñique de su mano derecha ante Brooklyn. Si bien ninguno debió perderse ningún partido, es claro que Mike Budenholzer los necesita en su mejor faceta posible.

Wall, eludiendo a Lowry

Del lado de enfrente, ¿podrán mantener la efectividad conseguida ante los Raptors? Mucho dependerá de Wall, base estelar de la franquicia de la capital estadounidense. Wall promedio una doble decena (17.3 puntos y 12.5 asistencias por partido) en su duelo contra un lesionado Kyle Lowry. Su rival de turno será Jeff Teague, otro encargado de mover las manijas de la ofensiva de su equipo.

Otro factor a mirar será la consistencia en los tiros externos de los demás perimetrales. A priori se presenta un interesante duelo entre escoltas y aleros: el veterano Kyle Korver vs el joven Beal por un lado, y el joven DeMarre Carroll vs el veteranísimo Pierce por el otro. Si "The Truth" continúa encestando el 58.3% de sus triples (como lo hizo ante Toronto) veremos a Washingnton en la siguiente ronda.

Resultado

De entrada, la serie más difícil de todas. Si bien Atlanta no tuvo el mejor comienzo en esta pos temporada, con el paso de los partidos fue mejorando y hasta se vieron destellos de ese básquet basado en pases, cortes, pantallas y rotación de balón al cual nos tenían acostumbrados. Además, los dirigidos por Budenholzer supieron aprovechar su ventaja de localía, ganando los tres encuentros en el Highlight Factory. Igual, es muy cerrado: Washington posee a un Wall intratable y no me sorprendería que avancen.

Hawks 4-3 Wizards

(2) Cleveland Cavaliers vs Chicago Bulls (3)


Lo que sabemos

Que la historia se vuelve a repetir. Tal como una pelea de boxeo, esto será LeBron vs Chicago, parte IV. Tanto en 2010 (con Cleveland) como en 2011 y 2013 (con Miami Heat), el equipo de James triunfó por 4-1. 

Los Cavaliers barrieron a Boston Celtics con relativa facilidad, aunque perderán a dos de sus titulares: uno por un período corto y otro por un período largo. Los Bulls sufrieron para derrotar a Milwaukee Bucks por 4-2, aunque aplastaron a su rival en el último partido, triunfando por 120-66. En términos estadísticos, los de Tom Thibodeau postearon la mejor defensa en lo que va de los Playoffs (90 puntos recibidos por partido).

Hablemos de matchups (explicación aquí): sin dudas que el duelo entre Kyrie Irving y Derrick Rose captará los ojos de todos. Ambos bases son de la nueva camada dentro de su posición, ya que prefieren buscar sus tantos primero y asistir a sus compañeros después. Ninguno es especialmente reconocido por su defensa; allí el de los Cavs saca una leve ventaja. Tras volver -una vez más- de su lesión, el base de los Bulls disfrutó de buenas actuaciones; hasta se animó a penetrar contra todo el mundo, como hacía el viejo D-Rose: 



La alineación titular de Chicago (Rose, Jimmy Butler, Mike Dunleavy Jr, Pau Gasol y Joakim Noah) nunca estuvo en cancha en los encuentros entre sí. Butler, trabajador incansable (promedia 38.7 minutos por partido, máximo número en toda la liga), deberá mantener su producción ofensiva en dicho costado y seguramente será el indicado para intentar contener a James. Thibodeau aprecia mucho a su escolta, por eso es que le dio esta tarea tan pero tan simple.

Lo que no sabemos

Golpe Nº3: Kevin Love. Éste ya es una certeza: el ala-pivot de los Cavs se perderá el resto de la búsqueda al título tras dislocarse el hombro en un forcejeo con Kelly Olynyk, pivot de Boston Celtics. Lo que resta por conocer es cómo intentará reemplazar su ausencia David Blatt. Seguramente, el entrenador le dé varios minutos a James como ala-pivot, puesto en donde se destacó en Miami.


La idea consiste en juntarlo con tres jugadores más pequeños en tamaño (y capaces de encestar tiros externos) y un sólo pivot, para que LeBron opere con el máximo espacio posible. Además, dicha alineación obligaría a Thibodeau a sacar a uno de sus propios internos, pues casi ninguno podría defender a James uno contra uno.

No olvidemos la suspensión de J.R Smith, quien se perderá los primeros dos encuentros. El escolta de Cleveland, intermitente en sus actuaciones desde que ingresó a la liga, deberá reinsertarse a mediados de la serie sin romper con el ritmo de juego de sus compañeros. En los duelos entre sí, Irving y Smith encestaron el 50% de sus intentos de triples, mientras que el porcentaje del resto fue de 22.8%. 
  

Resultado

No quiero ser repetitivo, pero la extensa historia de lesiones que acarrea Chicago es preocupante. Si todos se mantienen sanos, el plantel es lo suficientemente profundo y variado como para ganarle a cualquiera. El factor mental existe, aunque no se admita. Cleveland utilizará a varios jugadores que no ven acción desde hace rato (Mike Miller, Shawn Marion o Kendrick Perkins). Con que al menos uno pueda contribuir en algún partido será suficiente.

Cavaliers 4-2 Bulls

(1) Golden State Warriors vs Memphis Grizzlies (5)


Lo que sabemos

Que el camino hacia las Finales para los Warriors parece "encaminarse" cada vez más, valga la redundancia. La eliminación de los Spurs -único equipo que había vencido en dos ocasiones a Golden State-, sumada a lesiones sufridas por casi todos los conjuntos restantes, le han dejado la puerta abierta de par en par a esta franquicia.

El triple sobre la chicharra de Curry

Luego de obtener el mejor récord de temporada regular -asegurando poseer la ventaja de localía inclusive hasta en las Finales-, los pupilos de Steve Kerr barrieron a New Orleans Pelicans, aunque el trámite fue más parejo de lo que indicó el resultado final. Este conjunto debió responder en momentos de tensión, por los cuales casi ni había tenido que pasar en lo que iba del año, y respondió bien. Stephen Curry, candidato al MVP, encestó un triple imposible para llevar el Game 3 a tiempo extra; en Game 4, los Warriors vinieron desde atrás y lograron cerrar la serie.

Por su parte, los Grizzlies batieron a Portland Trail Blazers en cinco cotejos. Al igual que Atlanta, de a poco fueron encontrando su ritmo y sumaron aportes de jugadores que venían en malas rachas, como Vince Carter, Nick Calathes y Jeff Green. Como equipo, sigue faltando una mejor distribución de la pelota. Su porcentaje de tiros asistidos (50.5%) fue el tercer peor.

Dato para seguir de cerca: en los duelos entre sí, Klay Thompson, el segundo miembro de los "Splash Brothers", promedio 30.7 puntos!! y encestó 18 triples. Las dos marcas son sus máximas ante cualquier rival en toda la liga. Además, el rating ofensivo de GSW ante su rival de turno fue de 106.2 (tercer mejor número).

Lo que no sabemos

Golpe Nº4: Mike Conley. Es increíble: en un mal día, Conley es un base promedio. En un buen día, es completamente capaz de controlar a Curry y de obligar a que uno de los "Splash Brothers" tenga que esforzarse en defensa. La salud del base de Memphis podría significar la diferencia entre una barrida y una serie a siete juegos (en serio), pero aún así no es el golpe de mayor impacto en el Oeste.

Los Grizzlies intentarán controlar el ritmo de juego, bajando el número de posesiones. Como siempre, iniciarán su ataque de adentro hacia afuera, con el balón en manos de Marc Gasol o Zach Randolph. Golden State es el amplio favorito, con lo cual los comandados por Dave Joerger no deberán desperdiciar sus oportunidades. Dicho estilo les sienta bien: Memphis es el equipo con la menor cantidad de pérdidas (8.2 por partido) y el mejor porcentaje de tiros libres (85 %) en estos Playoffs.

Mucho se ha hablado de cómo Randolph es el "único ala-pivot que Draymond Green no puede marcar". No le presten demasiada atención. El producto de la Universidad de Michigan State se bancó el matchup con Anthony Davis. Además, Green puede herir a Z-Bo en defensa con su movilidad, como demuestra corriendo el contragolpe con la pelota en sus manos:


Resultado

El conjunto de la Bahía de San Francisco demostró templanza en su victoria sobre los Pelicans y parece destinado a llegar a las Finales. Realmente creo que en otras circunstancias sería un duelo mucho más competitivo. Randolph y Gasol forman el dúo que más problemas le trae a la excelente defensa impuesta por el asistente Ron Adams, aunque confío en la capacidad de Green y de Andrew Bogut para contenerlos.

Warriors 4-1 Grizzlies

(2) Houston Rockets vs Los Ángeles Clippers (3)


Lo que sabemos

Que no me pone feliz ver las siglas LAC en la segunda ronda. Preferiría algo así como SAS, pero que se le va a hacer. En serio, los Clippers demostraron una fortaleza mental impresionante al vencer a los Spurs en un Game 7. Sinceramente fue una de las mejores series de primera ronda que yo haya visto y muchísimo crédito debe ir para la franquicia angelina.

Houston tuvo la suerte de cruzarse con Dallas Mavericks, un conjunto diezmado por lesiones y con una alta tensión entre su técnico, Rick Carlisle, y su base, Rajon Rondo. En su cómodo triunfo por 5-1, promediaron 114.2 puntos por partido (máxima marca) y lograron llevar el ritmo de juego hacia su preferencia. Esta serie fue la única que superó las 100 posesiones por partido en promedio.

Ojo, a Los Ángeles también le gusta correr de lado a lado. A decir verdad, estos equipos no son demasiado distintos: ambos dependientes de la imaginación de un hombre en ofensiva, ambos con presencia en el poste bajo y ambos enloquecidos con los triples:



La reaparición de Josh Smith desde la banca fue una grata sorpresa para el entrenador Kevin McHale. El alero/pivot de los Rockets acumuló 17.4 puntos, 6.4 rebotes y 3.8 asistencias por juego ante Dallas, ganándose más minutos para este duelo. El matchup que presenta mayor intriga es el de los aleros: Trevor Ariza vs Matt Barnes. Capaces de defender varias posiciones y con un amplio rango de tiro, el ganador de este uno contra uno inclinará la balanza para los suyos.

Lo que no sabemos

Golpe Nº5: Chris Paul. Ahora sí: el caso que más influirá en el resultado final. El base de Los Ángeles batalló problemas en su isquiotibial durante el partido de ayer, sobreponiéndose de manera extraordinaria. La duda queda: ¿Cómo quedó el músculo luego de tanto esfuerzo? ¿Podrá estar en cancha el lunes, fecha del primer cotejo de esta serie?

Si Jamal Crawford va a marcar
a Harden, los Clippers están
en problemas

La realidad es simple: los Clippers no tienen un reemplazante. Doc Rivers no cuenta con un defensor más capaz que CP3, quien seguramente hubiese sido el encargado de marcar a James Harden (promediando 28.4 puntos por partido en estos Playoffs).
 A su vez, el dúo de Jason Terry y Pablo Prigioni, guardias de los Rockets, tendrán que contener a Paul, que ya demostró ante San Antonio que no necesita de sus dos piernas para hacer daño.

Por último, algo para tener en cuenta: estos dos conjuntos tiran mucho y muy mal desde la línea de tiros libres. En libres intentados son 1º y 3º; en porcentaje de tiros encestados son 15º y 16º (de 16 franquicias, obvio). Esperen muchos Hack-A-Howard/Jordan/Smith/Capela/insertesumaltiradoraquí.

Resultado

Con un Paul al 100%, me sería imposible no darle la serie a los Clippers. Acaban de destronar al campeón con una rotación de seis jugadores productivos más "Big Baby" Davis y Austin Rivers. Justamente ese motivo me hace pensar que no podrán sobreponerse a una lesión de su líder. Houston está descansado, tiene a un Dwight Howard que parece inspirarse en la pos temporada y la ventaja de localía.

Rockets 4-3 Clippers