4 mar. 2014

Una más y no jodemos más



Arriba: Tim Duncan, Tony Parker, Manu Ginobili
Abajo: Gregg Popovich (coach), R.C Buford (GM)
Para ellos fue otra victoria más. No me caben dudas de que lo tomaron de esa manera: un partido parejo que se resolvió en los últimos minutos, pero una victoria más en fin. Pero este particular triunfo ante los Charlotte Bobcats (sin la presencia de Tony Parker) tiene un significado especial, ya que marca el decimoséptimo año consecutivo en el cual los San Antonio Spurs tendrán un récord de temporada regular positivo. No sólo eso sino que además, teniendo en cuenta su récord actual (42-16), el equipo tendría que sufrir una catástrofe para no conseguir 50 victorias por el decimoquinto año en forma sucesiva.

No se va  a hablar mucho de ellos, ni acá ni en Estados Unidos, porque lo que hacen, inexplicablemente para mí por lo menos, no  es digno de primeras planas. Digo esto habiendo seguido el mundo NBA de cerca por casi cinco años. Allá se habla sobre LeBron James y el Miami Heat, se preguntan cómo afectará la vuelta de Russell Westrbook al juego de Kevin Durant, escriben artículos intentando adivinar a donde irán los agentes libres del próximo año, pero nadie habla de los Spurs. Y acá, básicamente, ninguna noticia que no sea del ámbito del fútbol se mantiene relevante por más de una semana. Pero yo si voy a hablar de ellos, porque lo que si hacen, lo único que hicieron por 17 años, es ganar.

Pero sólo fue una victoria más

Por supuesto que todo empieza por su técnico, Gregg Popovich. En 1996 agarró a un equipo con récord de 3-15 y lo llevó a una marca final de 20-62 (digamos que no fue un gran primer año). Pero en el verano de 1997 los Spurs draftearon (con la 1er selección) a un pibe alto y calladito de Islas Vírgenes, llamado Tim Duncan.  

Desde su primer campaña juntos (en vez de pensar en 17 años consecutivos pensa desde 1997, parece mucho más tiempo, ¿no?) Duncan y Popovich se cansaron de ganar. Estos son algunos de los récords que tienen:

-Desde la temporada ´97-´98 son el equipo con el mejor porcentaje de triunfos de la historia de la NBA en un lapso de 15 años (.702, significa que de 10 partidos ganaron un poco más de 7).
-Pop es el coach con más temporadas a cargo del mismo equipo en los 4 “grandes” deportes de Estados Unidos (beisbol, básquet, hockey sobre hielo y futbol americano)
-La racha consecutiva de 50 victorias que mencione antes es la más larga en la historia de la NBA, eclipsando la de Los Ángeles Lakers entre 1980 y 1991.

Pero fue sólo una victoria más.

Dos años después, y tras haber ganado un campeonato en la segunda campaña de Duncan (promediando 22 puntos, 12 rebotes y 2,5 bloqueos por partido), San Antonio drafteó con la anteúltima selección del Draft a un escolta argentino, un tal Emanuel Ginóbili, que por ese entonces jugaba en el Reggio Calabria de la liga italiana y recién se uniría al equipo para la temporada 2002-2003 (donde los Spurs sumarían su segundo anillo de campeón). 

Y luego de dos años más, en el Draft del 2001, el conjunto texano seleccionó a Anthony “Tony” Parker, un base francés. A partir de allí el trío de Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginóbili sería conocido como el “Big Three” de los San Antonio Spurs.  Dicho trío produjo dos campeonatos más (en 2005 y 2007) y actualmente se encuentra en los top 5 de categorías como mayores partidos disputados y de mayores partidos ganados, y es bastante probable que terminen primeros en ambas categorías.

Pero esta fue sólo una victoria más

Y eso es lo más lindo de todo: el sistema. Muchos de los periodistas de allá usan la palabra sistema así que la voy a usar, pero creo que nadie sabe bien que es el “sistema” (es más, dudo que Popovich te lo pueda explicar si quisiese). 

El sistema se puede usar para definir como juega San Antonio: como confía un jugador en el otro, como corren la cancha, como ponen pantallas y se mueven sin la pelota sólo para crear espacios, como se esfuerzan para defender sin foulear, como siempre (pero siempre) hacen el pase adecuado y buscan el mejor tiro posible para cada posesión. Pero el sistema también se puede usar para ilustrar la manera en la que la franquicia se comporta (digo franquicia porque los equipos de la NBA tienen su owner o “dueño, no como los equipos de Argentina donde los socios eligen a un presidente. 

El owner a la vez elige a su mánager y sus directivos principales, y estos eligen al director técnico). Puedo señalar por ejemplo a los Detroit Pistons y los Indiana Pacers que tuvieron que lidiar con múltiples sanciones por una grotesca pelea que jugadores de sus respectivos equipos tuvieron con grupos de hinchas durante un partido, o a los Lakers y su mal manejo de contratos, y así tendría cientos de ejemplos más de arrestos, peleas y despidos. Pero no tendría ninguno de los Spurs. ESE es el sistema: llegar, entrenar, aprender el modo de juego, entrenar un poco más, jugar, intentar ganar e irse sin hacer muchos comentarios. 

Así ha sido la vida en San Antonio por 17 años, y, si bien mucho crédito le pertenece al coach Popovich, no se puede dejar de mencionar el impacto del Big Three (y de Duncan especialmente). Timmy, Tony y Manu son el ejemplo de lo que un profesional debe ser, tanto adentro como afuera de la cancha. 

Es gracias a ellos que tantos otros jugadores se han podido adaptar al “sistema” tan fácilmente y volverse piezas importantes dentro del equipo, cuando en otros equipos estaban casi olvidados (como fue el caso de Danny Green o Boris Diaw), y es gracias a ellos también que jugadores jóvenes han acelerado su proceso de crecimiento (como Kawhi Leonard y Cory Joseph). Es tan fácil porque el sistema no es complicado: si te esforzás, tenés un poco de capacidad defensiva y confías (y si podes tirar triples mejor) vas a tener una chance.

Me podría poner a hablar de las Finales del año pasado o de que voy a tener que enfrentar la muy probable posibilidad de que el año que viene se retiren Duncan, Ginóbili y Popovich pero me voy a poner triste, así que dejo eso para otro día. Pero quería decir algo más y termino: 

Yo no soy ningún mega experto del basquetbol, de hecho nunca jugué en un equipo mínimamente organizado ni tengo la cantidad de plata suficiente como para comprarme un equipo. Pero estoy seguro de que si la tuviese, mi modelo ideal de cómo se debería manejar un equipo serían los San Antonio Spurs (y de todos los equipos que he visto en casi cinco años, créanme que ninguno se le acerca ni a los talones a los Spurs). En realidad, pensándolo mejor, ojala no me crean. Ojala tengan ganas de verlo por su propia cuenta, como yo lo vi y seguiré viendo siempre que pueda.

Capaz yo esté equivocado, y la de anoche si haya sido sólo una victoria más…