16 jun. 2014

Game 5: Salud, Campeones!


Se hizo esperar, pero llegó. Después de un año de sufrimiento tras la derrota en el Game 6 de las Finales del 2013, cuando se encontraban cinco puntos arriba con 28 segundos restantes, los San Antonio Spurs se consagraron campeones de la NBA, sumando el quinto trofeo para la franquicia.

Difícil resumir lo que hicieron los Spurs, quienes derrotaron decididamente al bicampeón Miami Heat, que solo contó con el aporte de LeBron James, el cual no fue suficiente para frenar a la máquina aceitada de San Antonio.

Un par de números, para seguir con la corriente: 

-Quinto título para la franquicia, que se ubica cuarta en la historia de la liga, a un campeonato de Chicago Bulls (y a varios de Boston Celtics y Los Ángeles Lakers)

-Quinto también para Gregg Popovich y Tim Duncan, únicos jugador/entrenador que estuvieron presentes en los cinco títulos. Duncan iguala la línea de históricos como Kobe Bryant y Magic Johnson y se pone a uno del gran Michael Jordan. Para Pop, si bien todavía sigue lejos de Red Auerbach y Phil Jackson, empata a Pat Riley y John Kundla como el tercer DT con más anillos.

Estaba viniendo... y llego

-Cuarto para Tony Parker y Manu Ginóbili, las otras dos partes de este "Big 4". Estos dos jugadores son, obviamente, los "internacionales" mas ganadores en la historia de la NBA, y hoy superaron a nombres como Larry Bird, igualando a otras leyendas como Shaquille O´Neal.

Pero yendo al partido, se podría decir que fue un ejemplo de la temporada de San Antonio. Comenzaron perdiendo -la ventaja para el Heat llegó a ser de 16 puntos- pero, de a poco, con paciencia y juego en equipo, lo fueron achicando. Los que lideraron la remontada fueron Kawhi Leonard -MVP de las Finales- y Ginóbili. Entre ellos anotaron 15 de los 25 puntos de los Spurs, dándole la vuelta al encuentro y yendo al descanso arriba 47-40.

Por tercer juego consecutivo, el tercer cuarto tuvo los momentos definitorios. LeBron intentó una vez más ponerse el equipo al hombro (terminó con 31pts, 10 reb y 5 asist) pero fue el australiano Patty Mills el encargado de decirle que hoy no iba a ser su noche. Mills, quien en las Finales del año pasado se la paso sentado en el banco, clavo cuatro triples en el período y terminó con 17 porotos, en una muestra más de la variedad que ofrecen estos campeones.

El final fue una fiesta. Los Silver&Black arriba por veinte, cada jugador tuvo su ovación. Pero no significa que los soldaditos de Pop hayan dejado de jugar su sistema. Eso nunca: cuando entraron Cory Joseph, Jeff Ayres y compañía, siguieron moviendo la bola, buscando al jugador abierto y esforzándose en defensa.

En fin, estos Spurs representan a la perfección lo que significa jugar en equipo. Sin egos, con trabajo duro y compañerismo, lograron vencer a LeBron y compañía, sumando un nuevo trofeo para su vitrina. Y hacernos recordar, una vez más, que todos siempre es más que uno.