23 abr. 2014

La diferencia está en el talento


Cuatro de las cinco series de playoffs que cuentan con dos partidos jugados se encuentran empatadas 1-1. Hemos visto partidos muy cerrados y emotivos, como el Game 2 de Oklahoma-Memphis o el Game 1 de Houston-Portland, y también tuvimos algunas palizas, como la que le propinaron los Los Ángeles Clippers y los Indiana Pacers a los Golden State Warriors y a los Atlanta Hawks, respectivamente,en el segundo juego de sus series.

El único duelo en el cual un equipo gano los dos partidos jugados es el de Chicago Bulls vs Washington Wizards. Los Wizards lograron llevarse los primeros dos juegos de esta serie, ambos en condición de visitante, y se encuentran en una gran posición, ya que los próximos dos encuentros se disputarán en su estadio, el Verizon Center. 

En el primer juego, los locales salieron a demostrar su gran capacidad defensiva, liderada por el recientemente nombrado Mejor Jugador Defensivo del Año, Joakim Noah (como predije hace una semana). 

Sin embargo, el equipo de la capital se repuso en el último cuarto, donde dio vuelta el partido gracias a una gran actuación del brasileño Nene (24 pts, 8 reb) y aportes importantes por parte de jugadores como Andre Miller y Marcin Gortat.

Nené, defendido por
Joakim Noah

El segundo partido fue mucho más cambiante: los visitantes arrancaron de mejor manera, liderando por diez puntos al final del primer cuarto, aunque los Bulls rápidamente lo dieron vuelta y llegaron a tener una ventaja de 16 unidades, ayudados por actuaciones estelares de D.J Augustin y Taj Gibson, dos suplentes. Pero los dirigidos por Randy Wittman lograron forzar un tiempo extra, en el cual otra vez Nené fut vital para conseguir el triunfo, por 101-99.

Pero, al analizar más profundamente ambos partidos, y poniendo un mayor énfasis en cómo ejecutó cada conjunto las jugadas más importantes, resulta fácil darse cuenta que la diferencia entre estas dos franquicias esta en el talento. 

Pongamoslo de esta manera: los Wizards presentan a Bradley Beal y a John Wall como sus mejores jugadores, mientras que los Bulls cuentan con el mencionado Noah. Y, si bien el francés puede ser catalogado como el "mejor" jugador que tiene la serie, no es un jugador capaz de crear un tiro para sí mismo

Que quiero decir con esto? es simple: al ser un jugador de la línea frontal (pivot), necesita de jugadores perimetrales que le faciliten la entrega de la pelota. Wall y Beal, por su parte, son justamente eso, jugadores que casi siempre se manejan con el balón en sus manos.

Wall fue elegido al Juego de las Estrellas este año, y es uno de los mejores bases de toda la NBA. Beal, por su parte, es un prometedor escolta, capaz de encestar desde cualquier lugar de la cancha. Juntos forman uno de los dúos base-escolta más interesantes en toda la liga de cara a los próximos años. 

Beal y Wall, de izq a der.
Mirando las posesiones finales, especialmente del Game 2, uno puede ver cómo Chicago nunca pudo tener un tiro más o menos abierto, y eso se debe a que no cuentan con un jugador del talento de los mencionados (en realidad tienen a uno mejor que ellos, Derrick Rose, pero se encuentra lesionado por el resto del año). 

Esto, a su vez, permite que Washington no tenga que utilizar una doble marca en defensa, lo cual le abriría más la cancha a los Bulls.

En este espacio predije que los Wizards vencerían a los Bulls por 4 juegos a 2, principalmente porque pensé que la dupla de Nené y Marcin Gortat sería capaz de controlar a la línea frontal de los dirigidos por Tom Thibodeau.

Pero haber visto estos dos primeros encuentros me sirvió para entender, una vez más (y aportar a lo dicho acá), que sin talento y sin estrellas (aún sean "futuras" estrellas) no se puede llegar lejos en los playoffs