15 abr. 2014

La receta para ser campeón


Se habla mucho sobre lo que necesita un equipo para tener material de campeón: un buen base que distribuya pero que pueda anotar, jugadores atléticos en el perímetro, capaces de defender y encestar triples, o un grandote que pueda postear en ofensiva y bloquear en defensiva. 

Se le da mucha importancia -como se debe- al entrenador y a la actitud del equipo como conjunto, la "química" entre ellos. También se escribe mucho sobre cual es la mejor manera que existe para formar equipos de campeonato: mediante el Draft es la noción más común, via free agency es otra opción bastante popular, y mediante trades, si bien en menor medida, también sirven. 

Pero todo lo dicho aquí arriba en realidad se puede reducir a un solo componente: la superestrella. El crack, el fenómeno, ese jugador distinto a todos. Al que podes darle la pelota en los últimos minutos de un partido cerrado y, aunque todos saben que la va a hacer él, hace la jugada ganadora igual. Si un equipo no tiene al menos una estrella prácticamente no tiene chances de coronarse campeón. 

Antes que nada quiero marcar que diciendo esto me meto en un "área gris", ya que no existe una definición textual que explique concretamente QUE significa y representa ser una "estrella", ni lo que sería en sí una "superestrella". 


Puedo entender que, poniendo cualquier ejemplo, para algunos de ustedes Patrick Ewing haya sido una estrella, para otros una superestrella y para otros ninguna de las dos. Pero mi teoría, que expondré a continuación, se basa en un entendimiento y un consenso general sobre el término.

De izquieda a derecha: coach Larry Brown, Rip Hamilton
Ben Wallace, Finals MVP Chauncey Billups
y Rasheed Wallace 

Desde el año 1980 hasta el día de hoy, ha existido solamente un equipo campeón de la NBA que no haya contado con una superestrella de la liga: los Detroit Pistons de 2004 (su mejor jugador era Chauncey Billups, un excelente base pero no del nivel de otros como Steve Nash y Jason Kidd en ese momento). 

Vayamos por orden cronológico: en los 80s tenemos a los Boston Celtics de Larry Bird y Los Ángeles Lakers de Magic Johnson, mundialmente reconocidos como dos de los jugadores más icónicos en la historia de la NBA. Por si faltaba agregar más jugadores, dichos Lakers contaron con Kareem Abdul-Jabbar, Bob McAdoo y James Worthy, mientras que los Celtics disfrutaron del dúo pivot Kevin McHale-Robert Parrish (todos los mencionados fueron incluidos en el Salón de la Fama).


Metidos ahi, en 1983, están los Philadelphia 76ers, liderados en ese entonces por Julius Erving y Moses Malone (MVP de esas finales). Dr.J es uno de los personajes más importantes en la creación de la NBA como tal, mientras que Malone fue una máquina de anotar y rebotear, ganando 3 MVP´s de la temporada regular.

Hacia el final de la década del ´80 encontramos a los "Bad Boy" Pistons, quiénes contaban en sus filas con un base pequeño de estatura pero enorme de corazón: Isiah Thomas

Isiah y su enemigo nº1: Michael Jordan

Los Pistons, dirigidos por el coach Chuck Daly, (quién años después dirigiría el Dream Team) se quedaron con el campeonato en 1989 y 1990 en buena parte gracias a su impenetrable defensa, pero, más importante aún, debido a la excelencia demostrada por Thomas, quién fue seleccionado en 1996 como uno de los Mejores 50 Jugadores en la historia de la NBA. Vale la pena aclarar que este equipo contó con otros 3 jugadores incluidos al Salón de la Fama: Adrian Dantley, Joe Dumars y Dennis Rodman 


Ya sabemos lo que viene después: Michael Jordan y su reino durante los ´90. Dos tricampeonatos, primero en 1991,1992 y 1993 y luego entre 1996 y 1998 (Para una leída más extensa sobre Jordan). No desprestigiemos la presencia en el equipo de Scottie Pippen (también seleccionado como uno de los Mejores 50) para los 6 anillos, ni la de Rodman en los últimos 3.

Pero ¿qué paso en el medio? La respuesta viene en forma de nombre: Hakeem "The Dream" Olajuwon. Nacido en Nigeria, este pivot llegó a la liga en el mismo Draft que Jordan, y desde el comienzo empezó a hacer cosas que nunca se habían visto por parte de un pivot. Poseedor de algunos de los mejores movimientos en el poste bajo y del récord de más bloqueos en la historia de la NBA, Olajuwon elevó su nivel tras la ausencia de MJ y llevó a sus Houston Rockets a dos títulos consecutivos.


"The Dream Shake", uno de los movimientos
que patentó Hakeem

Tras el retiro de Jordan, 9 de los siguientes 12 anillos serían obtenidos por dos franquicias: los San Antonio Spurs (en cuatro ocasiones) y los Los Ángeles Lakers (en cinco, con un tricampeonato y un bicampeonato). Los Spurs tuvieron el lujo de contar con dos "Hall of Famers" en sus primeros dos títulos: David Robinson y Tim Duncan

Robinson, quinto en mayor cantidad de bloqueos en la historia de la liga y miembro del Dream Team, fue un pivot de excelentísimo nivel a lo largo de su carrera, mientras que Duncan, activo en la actualidad, es considerado por varios (incluido este narrador) como el mejor ala pivot en la historia de la NBA


Los Lakers, por su parte, dispusieron de dos "dúos dinámicos": primero, quizás el mejor dúo que haya visto la liga, con Shaquille O´Neal y Kobe Bryant, y luego con el mismo Kobe y el español Pau Gasol. Un poco sobre Shaq: 6to en más puntos anotados, 8vo en bloqueos, un TERROR para quiénes intentaban defenderlo. 

En fin, uno de los jugadores más dominantes físicamente que haya existido. Bryant ha jugado con los Lakers toda su carrera, encestando un tiro imposible después de otro, doble o triplemarcado casi siempre. Se lo nombra como lo más cercano a Jordan, por su estilo de juego, y ciertamente tiene el resumen para compararse con él.


Por si queda alguna duda, Kobe
(izq) y Shaq (der)

Las dos franquicias ganadoras (además de los Pistons del 2004, la excepción a la regla) también contaron con sus superestrellas. En el año 2006, el Miami Heat consiguió el primer campeonato de la franquicia, de la mano de un espectacular Dwayne Wade, y con contribuciones de O´Neal como de Gary Payton (elegido al Salón de la Fama en 2013). Wade demostró todo su talento en tan solo su tercer año en la liga y se quedó con el Finals MVP.

El verano de 2007 fue muy fructífero para los Boston Celtics. Su GM, Danny Ainge, logró -vía trade en ambos casos- que Ray Allen y Kevin Garnett se uniesen a Paul Pierce y formasen un "Big 3" que no se veía desde las épocas de Bird-Parrish-McHale. 

Que decir de estos tres señores: Allen es el líder en triples encestados en la historia de la liga, Garnett fue MVP de la temporada regular ´03 (además de décimo en rebotes y decimocuarto en puntos) y Pierce fue una constante en los Celtics durante 14 años (este último se llevó el MVP de las Finales).


Los Celtics volverían a una Final después de 21 años,
en donde vencerían a los Lakers

Me restan sólo tres años: el 2010, en donde los Dallas Mavericks vencieron a Miami luego de una performance memorable de su superestrella alemana y uno de los mejores (sino el mejor) jugador de categoría internacional que haya jugado en la NBA: Dirk Nowitzki.

 "Diggler" estuvo acompañado por Jason Kidd, uno de los mejores y más completos bases que hayamos visto en las últimas décadas. Dos estadísticas que apoyan lo dicho es el décimo puesto que hace poco consiguió Nowitzki en la tabla de más puntos anotados, así como el segundo lugar que ocupa el ahora coach de los Brooklyn Nets en la tabla de más asistencias.

Luego de su derrota, el Heat obtuvo un bícampeonato y actualmente esta en camino hacia un posible tricampeonato, todo ello gracias al resurgimiento de Lebron James (Más de King James aquí). El cuatro veces ganador del MVP de la temporada regular debió elevar su nivel aún más para poder ser campeón, y hoy en día no se puede dudar de su grandeza.



LeBron marcando a una de las nuevas superestrellas
de la liga, Kevin Durant

Ahora que ya expuse todo vuelvo a decir: probablemente algunos no estén totalmente de acuerdo con las (breves) descripciones que di de cada una de estas estrellas. Quizá alguno piense que Billups o alguno de los Wallace pertenece en la conversación con alguno de los jugadores que nombre, pero sinceramente yo no lo creo (en mi humilde opinión, Billups y Rasheed son los únicos que posiblemente, no definitivamente como los demás, vayan al Hall of Fame). 

Desde Magic y Bird, pasando por Dr.J, Malone, Isiah, Jordan, Olajuwon y Robinson, siguiendo con Duncan, Shaq, Kobe, Wade y el "Big 3" de Boston, hasta Nowitzki y James

Cada uno de ellos ha demostrado, ya sea mediante estadísitcas, distintos récords, la presencia que imponían dentro de la cancha y su talento en general, que merecen ser reconocidos como campeones, superestrellas y (salvo los que siguen en actividad, a los que ya les tocará su momento) miembros del Salón de la Fama.