11 jun. 2014

Game 3: Leonard prueba que no le queda grande el escenario


Dos días después de haber sufrido una derrota dolorosa en condición de local, y contra todos los pronósticos, San Antonio Spurs derrotó a Miami Heat por 111 a 92 y volvió tomar la delantera en las Finales de la NBA, liderando la serie dos juegos a uno.

Luego de haber escapado del estado de Texas con una victoria agónica, la mayor parte de los analistas esperaban que el Heat saliese a todo motor en los primeros minutos, intentando establecer su ventaja de localía. Sin embargo, los Spurs fueron los que comenzaron ejecutando su ofensiva de manera mucho más agresiva comparado con el final de Game 2. Tal es así que en los primeros tres minutos de juego, los visitantes ya habían dispuesto de cinco intentos de tiro libre.

Tiros de campo de los Spurs con  7:25 en el segundo cuarto

De vuelta, lo esperado era que San Antonio baje su efectividad ofensiva, pero a medida que pasaban los minutos se veía que los dirigidos por Gregg Popovich estaban en otra sintonía que sus rivales. 

El primer cuarto se cerró con una jugada que ilustra lo dicho: hacia el final de una muy mala posesión, Emanuel Ginóbili encestó un triple contra la chicharra (con una ayudita del tablero).

En ese primer cuarto, no se puede dejar de mencionar el impacto que tuvo Kawhi Leonard, especialmente en ofensiva. Si bien el joven de 22 años no pudo contener de la mejor manera a LeBron James (14 puntos en el primer cuarto), lo contrarresto anotando 16 en el mismo período de tiempo.

Como era de esperar, los locales tuvieron ciertos momentos, a lo largo del partido, en los cuales se acercaron y amagaron con una posible remontada. El primero de ellos vino con 3:24 restantes en el primer tiempo: Rashard Lewis falló un triple que hubiese dejado a Miami a 12, y en la jugada siguiente los Spurs fueron inteligentes al darle la bola a Tim Duncan en el poste bajo, para que clave su patentado tiro de media vuelta (turnaround bank shot).

Utilizando el tablero,
el tiro patentado de "TD"

El tercer período arrancó con una nueva arremetida del Heat, de la mano de Dwayne Wade -sumó 11 porotos-. Justamente cuando le tocó salir a Leonard, los locales disfrutaron de su mejor momento en el partido, poniéndose a siete puntos (recortando una ventaja que había llegado a ser de 24). 

Allí llegó la segunda gran jugada por parte de un jugador vestido de negro y blanco. Esta vez fue Marco Bellinelli, demostrando una vez más que todos tienen su chance en San Antonio, encestando un triple cuya importancia fue inmensurable.

Con 5:17 restantes en el cuarto, se vio la jugada del partido, que ejemplifica a la perfección el estilo de juego de los Spurs. Patty Mills, quien produjo un impacto positivo cada vez que le tocó entrar, se esforzó no una sino dos veces para dejar solo a Manu, quien luego la volcó.
En el final, se volvió a ver a un Leonard agresivo

El alero terminó con 29 puntos -máxima en su carrera-, 4 rebotes y 2 tapas. Pero, por sobre lo ofensivo, el aspecto más importante de su encuentro fue su defensa sobre James desde el mencionado primer cuarto. Kawhi mantuvo a LeBron, quien venía de meter 35pts el domingo, a 22 (ocho unidades en los últimos 36 minutos de juego).


Si bien la figura excluyente del juego fue "La Garra" (The Claw) Leonard, no quería dejar de mencionar el esfuerzo realizado por Danny Green. El escolta colaboró con 15 puntos (un sólo triple, raro para él) y cinco robos de balón, demostrando una vez más -aunque se hable muy poco de ello- su enorme capacidad defensiva.

Pensando la serie de cara al Game 4, a jugarse este jueves a las 9:00 ET, imagino que el Heat saldrá con una sensación de que deberá ganar si o si el encuentro, algo que muchas veces ayuda al equipo a concentrarse. 

Los Spurs poseen la ventaja de localía y de ganar, dejarían la cosa 3 a 1, con dos posibles chances de cerrarlo como local. De todas maneras, pienso que los jugadores de rol de Miami (Mario Chalmers, Norris Cole y Chris Andersen principalmente), quiénes no vienen teniendo una buena serie, serán la clave para una posible victoria de su equipo.