28 jul 2015

Una guía informal sobre la temporada de agentes libres


Aight people, we are back in business.

Este no es un blog de información. Tampoco es pura y exclusivamente de opinión, creo. Desde que arranqué a escribir acá, fui alternando mis ideas. Redactando algunas notas, intenté mantener un estilo formal e informativo, mientras que otras veces -cuando mi cabeza me lo permitió- busqué ser más directo. 

Muchas veces me pasó de cambiar los estilos en el mismo texto (ni te cuento las peleas internas que tuve, tengo y tendré cuando me vuelva a pasar), sin saber con cual quedarme. Pero, por lo menos en este aspecto, puedo decir que estoy completamente seguro: este no es un blog de información.

Pasó un tiempito desde que escribí por última vez. Como sabrán, Golden State Warriors fue un merecido campeón (ésta me pareció una buena forma de entender cómo se arma una franquicia ganadora), superando a Cleveland Cavaliers por 4-2.

Una semana después, vino el Draft. Minnesota Timberwolves eligió a Karl-Anthony Towns con la primera selección. Towns juega de pivot que ya cuenta con capacidades defensivas de alto nivel y tiene el potencial para convertirse en una bestia en ataque. En Minnesota, formara parte de un dúo interesante con Andrew Wiggins (alero y 1ª pick del Draft del año pasado). Igual, en el Oeste, es casi imposible que siquiera peleen por entrar a Playoffs.

Me fui por las ramas. El Draft pasó hace más de un mes. Lo realmente importante empezó con el primer día del mes de Julio. A las 00:00:00 del mes siete, un montón de jugadores, algunos muy buenos, otros buenos y otros del montón -valga la hermosa redundancia que metí sin querer- se convirtieron en agentes libres.

¿Qué @#!+* significa un agente libre? Fácil: que puede firmar con el equipo que quiera. Tres reglas a tener en cuenta para entender este juego:

1-Si un jugador es agente libre restringido, significa que su equipo (donde sea que haya terminado la temporada pasada) tiene el derecho de igualar cualquier oferta que le hagan otras franquicias. Entonces, si el equipo dueño del pase decide, puede retener a su agente libre sí o sí. 

2-Las franquicias operan bajo un tope salarial y un límite de lujo. Básicamente, éstos términos son cantidades de $$$ que puede gastar un equipo. Si te pasás del tope salarial, perdés algunos beneficios que podrías ofrecerle a agentes libres (que, a la vez, sí les pueden ofrecer equipos que estén debajo del tope). 

Si te pasás del límite de lujo, tenés que pagarle impuestos a la NBA. Mientras más guita gastes, más aumentan los impuestos. Si, al pasar los años, una franquicia se sigue pasando del límite, le meten unos impuestos de puta madre. Para que te des una idea: en 2014, los contratos de todo el plantel de Brooklyn Nets sumaban un total de 101 millones de dólares. Sólo por impuestos, los Nets tuvieron que pagar 83. Mamita. 

3-Además del derecho mencionado en la regla 1, los clubes pueden ofrecerle más plata y, en algunos casos, más años de contrato, a los agentes libres que hayan jugado la última temporada con ellos. Por último (bancame que esto es importante): un equipo SÓLO puede pasarse del tope salarial firmando a un jugador propio (o sea, que haya jugado la temporada pasada en la misma franquicia). 


Antes que nada, como dije al principio, este no es un blog de información. Por eso, no voy a referirme a todos y cada uno de los agentes libres, que son más de 150 si no me equivoco. Tampoco voy a analizar todos los canjes que ocurrieron en este mes (más de 25). Para eso, les dejo dos links a continuación. En inglés, la gente de SBNation se merece un monumento por armar esto

De otra forma, más tipo cuadro conceptual, los fenómenos de somosbasket también hicieron un excelente laburo. Ahora sí, veamos que joraca pasó en este mercado de pases.


Hogar, dulce hogar

Como suele suceder, gran parte de las estrellas se quedaron en sus respectivas casas. Ante la sorpresa de nadie, LeBron James renovó con Cleveland por un año. El caso de James es singular, ya que la longitud de este vínculo significa que volverá a ser agente libre el año que viene, cuando el tope salarial (y por ende, los contratos de los jugadores) aumentará exponencialmente.

Para que quede más claro: en la temporada 2016/17 entra en acción el nuevo contrato televisivo que la NBA firmó con ESPN y TNT. El flujo de dinero que va a entrar en el sistema de la liga es tan grande que el tope salarial va a pasar de 70 millones -este año- a 90. Si se cumplen las proyecciones, llegará a 110 millones dentro de dos años.

Esto significa, obviamente, que los jugadores deberían querer ser agentes libres YA, porque después de 2018, el tope podría volver a bajar. Por eso LeBron y Dwyane Wade (sigue con Miami) arreglaron por una temporada. Para seguir juntándola con pala.

Las vacas de Wade, Chris Paul y LeBron

Sin embargo, otros jugadores optaron por la seguridad financiera de un contrato largo. Tiene sentido: si alguno de los que firmo por corto plazo se lesiona, pierde valor en el mercado. Por eso, cracks como Kawhi Leonard (Spurs), Marc Gasol (Grizzlies), Kevin Love (Cavaliers), Draymond Green (Warriors), Jimmy Butler (Bulls), Goran Dragic (Miami), Khris Middleton (Bucks), Brandon Knight (Suns) y Reggie Jackson (Pistons) extendieron sus vínculos con sus respectivos equipos por cinco años, el máximo disponible. Además, Paul Millsap (Hawks), Patrick Beverly (Rockets) e Iman Shumpert (Cavs) también renovaron por tres, cuatro y cuatro temporadas, respectivamente.

Bueno, lo de Jackson es medio raro. Detroit le ofreció cinco años y 80 millones, un número altísimo para un jugador de su calibre, sin que hayan demasiados otros interesados. Igual, todo tiene una explicación: como dije, el tope salarial va a aumentar. Entonces, contratos que hoy parecen caros -como el de Jackson, el de Enes Kanter (volvió a Oklahoma City por 4 años y 70 millones), el de Tobias Harris (4 y 64 para retornar a Orlando) o el de Brook Lopez (3 y 60 para quedarse en Brooklyn)- no lo serán en 2016.

Por último, me quedaron mis Spurs. Danny Green resignó ofertas que lo hubiesen hecho más rico y firmó con San Antonio por cuatro años y 45 millones. Tim Duncan (DUH a lo que voy a decir) resignó plata otra vez y volverá por dos años y 10.5 millones. No se si Manu resignó plata, pero a quien carajo le importa. Ginóbili también continuará en los Spurs por un año más. 
En realidad firmó por dos temporadas, pero lo más probable es que se retire después de la próxima. Igual, hace de cuenta que no lo leíste.

El hitazo del verano

Full disclosure: éste iba a ser el título de la columna. No se a ustedes, pero a mi me encantó. Todos los veranos (porque allá, en USA, es verano), la atención del mundo NBA está puesta en alguna estrella. LeBron y su "Decision", Dwight Howard decidiendo, a último momento, dejar en banda a los Lakers (gracias Dwight, te banco) y muchas otras más. Ni que hablar de la que le espera a Kevin Durant el año que viene, pero eso será tema para otro día.

En este mercado de pases, EL hombre en cuestión fue LaMarcus Aldridge. El ala-pivot de Portland Trail Blazers, una verdadera máquina anotadora de canastas que, además, defiende mejor de lo que aparenta. Aldridge se reunió con más de seis franquicias y, luego de algunos días, anunció que iría a Phoenix Suns o a San Antonio.


Fíjense el peso que tienen las estrellas. La mera posibilidad de conseguir una forzó a que ambas franquicias realicen canjes que no las beneficiaban, solamente porque necesitaban el espacio dentro del tope salarial para firmar a Aldridge, que cuesta caro. Los Spurs enviaron a Tiago Splitter, titular en el equipo campeón de 2014, a Atlanta. Los Suns mandaron a Marcus Morris, Reggie Bullock y Danny Granger, tres jugadores que hubiesen estado dentro de la rotación, a Detroit, por, simplemente, nada.

Finalmente, Aldridge eligió a San Antonio (cuatro temporadas y 84 millones), una ciudad que no está acostumbrada a ser el destino favorito de las máximas figuras de la NBA. Y los pobres de Phoenix, a llorar a la iglesia.

Los que se fueron

A pesar de que la mayoría se quedaron, eso no significa que no hubo movimiento. El nombre de mayor peso que cambio de equipo fue Greg Monroe, quien pasó de los Pistons a los Bucks. El pivot, que analizó mudarse al glamour de L.A -se reunió con los Lakers- o a la Gran Manzana (Knicks), terminó eligiendo la super-mega-metrópolis de Milwaukee (chiste, por si no se entendió).

Che, ahora que nombré a los dos gigantes -Los Ángeles Lakers y New York Knicks- me doy cuenta que se parecen bastante. Ambos tienen un gran jugador -Kobe Bryant y Carmelo Anthony- al que le gusta tirar mucho al aro y que ya ha visto pasar sus mejores años. Ambos han fallado en sus intentos por traer a otro crack en los últimos dos mercados de pase. Ambos han depositado su fe en un novato -D´Angelo Russell y Kristaps Porzingis- elegido en los primeros cuatro puestos del Draft.

Porzingis defendiendo a Russell

Y, después de un largo rato, ambos hicieron las cosas bien. Los Lakers adquirieron a Roy Hibbert de Indiana y obtuvieron los pases de Lou Williams y Brandon Bass (ambos eran agentes libres). Los Knicks trajeron a Robin Lopez, Aaron Afflalo y Derrick Williams. A ver, ninguno de éstos seis nombres merecen tirar la casa por la ventana, pero todos sus contratos son razonables y podrían contribuir de buena manera en esta temporada.

Otros traspasos que suman: Monta Ellis a los Pacers, DeMarre Carroll, Luís Scola y Cory Joseph a Toronto Raptors, Brandan Wright a Memphis Grizzlies, Tyson Chandler a Phoenix -que por lo menos tuvo un premio consuelo- y David West a los Spurs. West, que tenía la opción de volver a Indiana por 12 millones, arregló con San Antonio por alrededor de un millón! El tipo resignó 11 palos verdes, me entendés!!!

Hace apenas unos días, Houston Rockets consiguió hacerse de los servicios de Ty Lawson, base de Denver Nuggets. Lawson se encuentra en rehabilitación por problemas alcohólicos, pero si logra reponerse sería una pieza fundamental en el equipo que dirige Kevin McHale.

Cierro con las dos historias más cómicas del mercado. Primero: Sacramento Kings.....Que, ya deberías estar cagandote de risa. Los Kings son un circo: su dueño, Vivek Ranadive, quiere que jueguen 4 contra 5 en defensa (esto es real, te lo juro), ya despidió como a tres técnicos y dos mánagers y ahora contrató como GM a Vlade Divac, un ex jugador con 0 experiencia en el área.

Como era de esperar, Vlade no arrancó su carrera como mánager con el pie derecho. Los Kings enviaron a Nik Stauskas (11º elección en el Draft del año pasado), Carl Landry y Jason Thompson a Philadelphia 76ers. Obvio, por nada a cambio. Obvio, además incluyeron una futura selección de PRIMERA ronda. Obvio, además le dieron la opción a los 76ers de rotar posiciones en dos Drafts distintos

¿Qué significa lo último? Ponele, si Sacramento elige en el 5to puesto y Philadelphia en el 9no, Philly puede cambiar. Parece una boludes, pero hace un par de años Brooklyn y Atlanta hicieron un canje similar. ¿Cuál fue el resultado? Los Hawks, que hubiesen elegido 29º según su récord, lo hicieron en el puesto número 15.

Volviendo al tema: con el espacio que generó este horrendo canje, los Kings firmaron a Marco Bellinelli, Kosta Koufos y Rajon Rondo. De nuevo, ninguno de ellos es malo, pero tampoco ameritan el gasto que tuvo que realizar la franquicia. Con suerte, pelearán por entrar a Playoffs en el Oeste.

BOLUDO, VISTE TWITTER?

Es que yo no puedo más, chabón. Cómo no voy a cerrar con esta historia. La saga ocurrida entre Dallas Mavericks, Los Ángeles Clippers y DeAndre Jordan fue épica. Aunque todos los actores de esta novela digan que la realidad no fue tan divertida como creemos, yo la pasé bárbaro. Esta todo acá, en la crónica del miércoles 8 de julio, el mejor día en la historia de Twitter.

Antes del caso de Jordan, ambas franquicias habían realizado contrataciones interesantes. Los Clippers adquirieron a Lance Stephenson (de Charlotte Hornets), a cambio de Spencer Hawes y Matt Barnes, quien luego fue traspasado a Memphis. Además, Doc Rivers se volvió a juntar con Paul Pierce. El veterano (era agente libre) jugará en Los Ángeles por tres temporadas, si es que llega a la tercera. Ah, y además se quedaron con Pablo Prigioni :)

Los Mavericks se la jugaron por Wes Matthews. El ex escolta de Portland se rompió el Tendón de Aquiles -una de las lesiones más complicadas para un basquetbolista- durante la temporada pasada, pero aún así logró obtener un contrato por cuatro años y 70 millones. Si logra recuperar su nivel, será una gran adición.

Una imagen...

En Dallas, siempre se aspira a un campeonato. Esa es la cultura que crearon Mark Cuban, Rick Carlisle y Dirk Nowitzki, en sus roles de dueño, entrenador y jugador estrella. Por eso, cuando DeAndre Jordan les comunicó que formaría parte del equipo, todos se ilusionaron. Un quinteto compuesto por Devin Harris, Matthews, Chandler Parsons, Nowitzki y Jordan podría competir con los mejores conjuntos del Oeste.

Sin embargo, el pivot de los Clippers no se animó a dejar a su franquicia y cambió de parecer, a pesar de haber acordado de palabra con los Mavericks. Esto fue posible gracias a la existencia del período de moratoria. Este período es una cláusula de la NBA que, básicamente,  no permite que ningún jugador firme un contrato oficial hasta que haya transcurrido una semana desde el inicio del período de agentes libres (1º de Julio).

Bueno, eso fue un poco de lo que anduvo pasando. Perdón a los hinchas de los Celtics, Wizards, Nuggets, Pelicans y otros equipos. Por suerte, sobra el tiempo para analizar. Se me ocurrieron diezmil maneras de armar esta columna y termino saliendo esta. Ni se si me gustó o no. De lo único que estoy seguro, otra vez, es que este no es un blog de información.

7 jul 2015

A selfish man

I can hardly put into words what Manu Ginobili means to me. Without his knowledge, the guy has influenced my life in so many ways. It’s very likely that, had Manu not existed, I’d still be pursuing a career in sports journalism. Having the chance to cover people like him has made me much more comfortable with this decision.

The memory, however fuzzy it is, remains. I remember myself ten years ago, lying to my dad. I promised that I would go to sleep early, but instead I stayed up late to watch the NBA Finals.



I couldn’t tell what it was, but something had caught my eye. As the series went on, my lying habits continued, and somehow I convinced my dad (a rare feat) to join me. We watched the final three games together, celebrating Manu´s second championship. 

While my passion for sports journalism and the NBA arrived years later, my personal connection with Ginobili was forged during those nights in June 2005. During these last 10 years, I´ve followed him closely and seen how he carries himself, both on and off the court. That´s what truly makes him a figure of admiration.

Basically, this whole thing can be summarized in three words: I am selfish. I have no problem admitting it. When it comes to Emanuel David Ginobili, I do not care about anything but watching him play. I know that he’s probably tired, that he doesn’t have much left in the tank and that he wants to spend time with his family. Forgive me, Many. Please forgive me, Dante, Nicola and Luca. I just want to keep watching Manu.

13 seasons in the best basketball league in the world. Four rings (one of them, precisely in 2005, should’ve come with a Finals MVP trophy attached to it). Two-time All-Star. Sixth Man of the Year (in 2008). Two 3rd Team All-NBA nods. 28,627 minutes played (that’s including Playoff stats, as he likes to do).

How could anyone ask him for more?

How many more dunks like this one, that made me leap out of my couch and start yelling like a madman, can he manage?



How many more clutch moments, down by two with 30 seconds left, against an opponent who seemed invincible to the Spurs, does he have left in his bag?


How many more buzzer beaters, say, on a December night in 2010 (which I still remember like it was yesterday because I woke up the whole block) will he even attempt?


How many more impossible, unthinkable shots, after playing awful during almost an entire game, can he hit?



Logic says that few, if any. But here´s the key: I do not care. I do not need all these highlights to enjoy Manu. I only need him, trotting slowly with the ball in his hands. I need to see him signal to a big that he wants a screen. I need to see him whip a bullet pass directly to the chest of a teammate. I need to see him throw one between-the-legs to Duncan, or just a quick backdoor to Parker. Classic Manu.
I need to see myself watching him (if that makes any sense), knowing wholeheartedly that just having Ginobili on the floor is enough, but at the same time hoping for that one play that’ll make me start screaming again.

Ahhhh, yes, don’t forget what I said before: When it comes to Manu, I am selfish. A stinking, selfish man.

26 jun 2015

Las 10 fechas que conformaron al campeón


Golden State Warriors lo logró. La franquicia que reside en la ciudad de Oakland disfrutó de una temporada regular magnífica -terminó con un récord de 65 victorias contra apenas 17 derrotas- y entró a los Playoffs como primer preclasificado en el Oeste y como el amplio favorito a alzar el trofeo Larry O´Brien.

En la Primera Ronda de la pos temporada, barrieron a New Orleans Pelicans, aunque debieron luchar hasta el final en tres de los cuatro partidos. En Semis de Conferencia, estuvieron abajo 1-2 ante Memphis Grizzlies, pero un ajuste inteligente -que sacó a Tony Allen, uno de los mejores defensores de la liga, de la serie- les permitió avanzar tras seis encuentros.

Houston Rockets no probó ser un digno rival, especialmente en una instancia tan decisiva como las Finales de Conferencia. La profundidad y versatilidad del plantel de Golden State alcanzó para que los comandados por Steve Kerr abrochen su pasaje a las Finales en apenas cinco juegos.

Finalmente, el duelo ante Cleveland Cavaliers y LeBron James representó la primera -y única- prueba de fuego para los Warriors. Como contra Memphis, cayeron 1-2 en la serie y, otra vez, una variante táctica por parte del cuerpo técnico fue vital. El equipo de la Bahía de San Francisco ganó sus tres partidos finales, coronó una campaña notable con un título y, de yapa, quebró una sequía de más de 40 años sin campeonatos.


Mucho se hablará sobre el futuro que tiene esta franquicia. Si bien algunos de sus jugadores serán agentes libres (el más importante, Draymond Green, es restringido y sería rarísimo que no renueve), la probabilidad indica que los Warriors están ante la oportunidad de competir por el máximo premio en la NBA durante los próximos tres a cinco años.

Ojo, porque el futuro -por más esperanzador que parezca- es incierto. Sino, miremos el caso de Los Ángeles Lakers, en 2012. Los angelinos, quienes ya contaban con Kobe Bryant y Pau Gasol en sus filas, lograron obtener los servicios de Steve Nash y Dwight Howard en el mercado de pases. 

Sin duda alguna, un equipo con tantas figuras tenía que ser considerado como uno de los principales candidatos al título. Si hacemos un fast forward a la actualidad, nos encontramos con que esos Lakers no ganaron ni un partido de Playoffs, con que Gasol, Howard y Nash no están más (los primeros dos como agentes libres, o sea que Los Ángeles no recibió nada a cambio) y con que Bryant, el único sobreviviente, no logra completar una temporada sin lesionarse.

Como éste, existen otros ejemplos, tanto positivos como negativos. Lo importante es que se necesita que muchas -pero muchas- cosas salgan bien para conformar a un equipo capaz de ser campeón. Entonces, vale la pena recordar el camino que recorrieron estos Warriors, desde lo profundo de la NBA, hasta la cima:

25 de junio de 2009:


"Con la séptima selección del Draft de la NBA, edición 2009, los Golden State Warriors elijen a...Stephen Curry, de la Universidad de Davidson". Con estas palabras, hace exactamente seis años, David Stern anunciaba el inicio del cambio. 

Que los Warriors hayan siquiera tenido la chance de seleccionar a Curry requirió de un milagro. Bueno, milagro para ellos y miseria para Minnesota Timberwolves. Con la quinta y sexta posición en ese Draft, David Kahn (Gerente General de los Timberwolves) eligió a Ricky Rubio y a Johnny Flynn, respectivamente. Dos bases seguidos!!! Con la 5ta y 6ta pick. Insólito.

Steph en la universidad

De la misma forma que hay que criticar a Kahn, también hay que darle crédito a Golden State. Es cierto que Curry tenía sus detractores: su forma física era diminuta y no parecía poseer un cuerpo capaz de aguantar el ritmo frenético de la NBA. Aún así, Larry Riley (por ese entonces, el Gerente General, General Mánager, GG, GM, como carajo quieras) tomó el riesgo.

No hace falta aclarar que Curry, actual Jugador Más Valioso, superó las expectativas. El base se ha convertido en un jugador inigualable, principalmente por su capacidad para encestar tiros desde distancias impensadas a un ritmo y eficacia superlativa. Sin él, los Warriors jamás hubiesen podido hacer funcionar su armonía ofensiva.

15 de julio de 2010:


Poco más de un año después, la franquicia cambiaría de dueño. Chris Cohan, que nunca supo administrar la organización, sufriendo pésima temporada tras pésima temporada, le dejó su lugar al grupo compuesto por Joe Lacob y Peter Guber.

En total, fueron 19 los empresarios que pusieron plata de su bolsillo, pero los dos mencionados llevan el rótulo oficial de "dueño". El monto total de la operación, cercano a los 450 millones de dólares, fue récord para una franquicia NBA, en ese entonces (recordemos que Steve Ballmer, ex CEO de Microsoft, compró a Los Ángeles Clippers por 1 billón).

Si bien la fortuna de Golden State no cambió demasiado durante los primeros dos años, Lacob y Guber se mostraron firmes en sus convicciones. A lo largo de este período, mantuvieron su promesa de gastar lo que sea necesario, cuando las chances del equipo sean reales.

Actualmente, los Warriors representan el futuro de la liga, tanto dentro como fuera de la cancha. Ah, además, en 2018 se completará la construcción de un nuevo estadio (en San Francisco), que aparentemente será de última tecnología.

6 de junio de 2011:


Antes de llegar a la perfección, hay que pasar por otros planos intermedios. Desde 1994 hasta 2013, Golden State había alcanzado la pos temporada en una sola ocasión. A pesar de que la gente apoyaba al equipo -hecho extraño según las tendencias del deporte norteamericano-, tanto jugadores como técnicos no podían responder.

Bajo este contexto de pura y absoluta mediocridad, Mark Jackson fue nombrado entrenador, reemplazando a Keith Smart. Jackson, un gran jugador en su época, no tardó en imponer su figura de líder dentro del plantel y, desde el primer día, dejó en claro que las cosas iban a cambiar.

El comentarista de la cadena ABC (lo era antes de ser contratado y también lo es hoy en día) le dio minutos a los jóvenes y fue importante en el crecimiento de Curry como persona, aunque el MVP no se lo reconozca públicamente.

En su segunda temporada al mando de los Warriors, Jackson avanzó a las Semifinales de Conferencia, cayendo ante San Antonio Spurs en seis partidos, todos extremadamente parejos. Al año siguiente, una derrota en Primera Ronda a manos de los Clippers, sumada a varios encontronazos con Lacob y Guber, fue suficiente para que sea despedido.

23 de junio de 2011:


Cada superhéroe necesita su mano derecha. Su compañero de batalla, que siempre va a estar cuando lo necesite. Para Steph Curry, ese hombre es Klay Thompson. En el Draft de 2011, cuando existían otras necesidades que llenar, Larry Riley confió en el alumno de la Universidad de Washington State y lo eligió en el onceavo lugar.

Ambos hijos de ex jugadores NBA (Dell Curry y Mychal Thompson), Steph y Klay formaron un vínculo muy cercano, a tal punto que se los reconoce como los "Splash Brothers". En su momento, Mark Jackson manifestó que este combo de base-escolta quedaría en la historia como el mejor en cuanto a efectividad y eficacia en el tiro externo. En menos de dos años, esa declaración se ha convertido en una afirmación 100% verdadera.

Además de tener la capacidad de explotar ofensivamente en cualquier instante, Thompson es un excelente defensor en el perímetro. La química que ha creado junto a Curry es la fundación que sirvió para poner en marcha el plan de los Warriors.

13 de marzo de 2012:


Uno de esos momentos que seguramente todos los hinchas que llenaron Oracle Arena durante estos Playoffs querrán olvidar. A mediados de marzo, cuando la temporada de Golden State -bajo Jackson- no iba para ningún lado, la franquicia decidió canjear al jugador favorito de la hinchada: Monta Ellis.

En resumen, Milwakee Bucks recibió el paquete de Ellis, Ekpe Udoh y Kwame Brown, mientras que los Warriors se hicieron del pase de Andrew Bogut. Pocos días después de anunciar esta transferencia, Lacob y Guber fueron abucheados duramente por los fanáticos de su propio equipo.

La presencia defensiva de Bogut

No es que no tuviesen razón: en su momento, Ellis era uno de los anotadores más prolíficos de la liga (si bien tomaba demasiados tiros) y Bogut -1era selección del Draft de 2005- se lesionaba constantemente. El australiano no pudo quebrar su mala suerte y siguió sufriendo lesiones, hasta que un día, casi de la nada, empezó a imponer su juego.

En esta temporada, Bogut representó el ancla en defensa dentro del esquema táctico de Kerr. Su presencia en la pintura fue una de las claves para que los Warriors ostenten el mejor rating defensivo en toda la NBA. Dos años después, el canje fue un éxito rotundo para los actuales campeones.

28 de junio de 2012:


Que buen día para la gente de la Bahía de San Francisco eh. No todos los días se selecciona a tres novatos que, en menos de tres años, levantarán el trofeo Larry O´Brien como piezas fundamentales del equipo. 

Primero, Harrison Barnes (7º elección). El alero de la Universidad de Carolina del Norte se ha transformado en un jugador capaz de emparejarse en defensa con cualquier ala-pivot. Al mismo tiempo, Barnes pulió su mecánica de tiro y ahora representa un peligro desde las esquinas.

Segundo, Festus Ezeli (30º). Nacido en Nigeria, el producto de la Universidad de Vanderbilt aceptó su rol como pivot suplente, aportando energía en ambos sectores de la cancha siempre que le tocó entrar.

Finalmente, Draymond Green (35º). Usualmente, no se espera demasiado de los jugadores elegidos en la segunda ronda. Seguro que no se proyecta a un hombre capaz de defender las cinco posiciones, con rango de tiro (que va y viene, pero existe) externo y que sea líder absoluto en el vestuario. Todo eso y mucho más ha sido Green para estos Warriors.

10 de julio de 2013:


Además de acertar en el Draft y obtener un buen retorno de algún que otro canje, para llegar más lejos hay que tener suerte en el mercado de pases. Que una estrella decida, por su cuenta, unirse a tu programa, habla de que estás haciendo las cosas bien. Eso significó la contratación de Andre Iguodala para Golden State.

El ex Philadelphia 76er y Denver Nugget firmó un contrato por cuatro años y 48 millones de dólares, asumiendo un rol protagónico dentro del plantel. Iguodala, un veterano y profesional de primera línea, siempre entendió que para lograr un éxito individual debía lograr un éxito colectivo, demostrándolo con su solidario estilo de juego.


Su lema fue puesto a prueba a comienzos de esta temporada, cuando Kerr le comunicó que, por primera vez en su carrera, arrancaría desde el banco (Barnes sería titular). Iggy se la bancó, elogió a su compañero en todas las oportunidades que se le presentaron y se mantuvo preparado para las instancias decisivas.

Justamente, antes del Game 4 de las Finales, Iguodala fue insertado en el quinteto titular. El alero disputó una serie brillante, conteniendo de la mejor manera posible a LeBron James y terminó llevándose el premio al Mejor Jugador de las Finales.

14 de mayo de 2014:


Hacia fines de 2013, una gran cantidad de ejecutivos dentro de la organización creía que Jackson había arribado a su techo como técnico. A veces, pensaron, hay que terminar una etapa positiva si existe la alternativa de algo aun mejor.

Con esta idea en mente, Steve Kerr fue contratado a mediados de mayo del año pasado. La historia de Kerr en la NBA es larga: múltiple campeón como jugador (tres anillos con Chicago Bulls y dos con San Antonio Spurs), Gerente General de Phoenix Suns y analista en las transmisiones para la cadena TNT.

Los Warriors no fueron los únicos que quisieron hacerse de Kerr. New York Knicks (que terminó último en el Este, con Derek Fisher a cargo) también le ofreció el puesto de director técnico. ¿Díganme, para ustedes eligió bien?

Ya se han mencionado las decisiones inteligentes que tomó Kerr. Fuera de esto, también logró establecer relaciones más profundas con sus dirigidos, así como un clima mucho más relajado que el régimen anterior. En su primer año como DT, salió campeón. Nada mal

1 de julio de 2014:


Medio que me estaba quedando sin fechas exactas, así que perdonen la "excusa". Bob Myers, actual GM de los Warriors, fue traído a bordo casi desde el momento en el que Lacob y Guber tomaron control de la franquicia, pero su rol nunca estuvo definido por fechas.

Myers se manejó con cautela, negoció los contratos de Curry, Thompson e Iguodala y supo que estilo de jugadores contratar, con el poco espacio que le sobraba en el tope salarial. El primero día del mes de julio del año pasado, abrochó el pase de Shaun Livingston, base/escolta suplente de gran aporte durante toda la campaña.


Leandro Barbosa, cumpliendo un rol bastante similar al de Livingston, fue la otra contratación vía agentes libres. El brasilero tuvo sus momentos en los cuales demostró su valor. Quizá el valor de Myers -ganador del trofeo al Ejecutivo del Año- haya radicado en su capacidad para dejar las cosas como están, talento que no suelen tener los Gerentes Generales.


3 de julio de 2014:


Por último, quedan los asistentes. Esos que no ven su nombre en la televisión ni leen su apellido en columnas, pero que realizan un trabajo vital. Sino, pregúntenle a Kerr cómo le hubiese ido si no hubiese tenido a Alvin Gentry y Ron Adams coordinando los sistemas ofensivos y defensivos, respectivamente.

Gentry, hoy en día el entrenador en jefe de New Orleans Pelicans, es una de las mentes más brillantes en lo que refiere a inventar jugadas en ataque. Una frase que resume su capacidad, expresada por Kerr: "Alvin podría diagramar una jugada para un esqueleto y el esqueleto quedaría solo. No metería el tiro, pero sí quedaría solo".

Adams, por su parte, es un verdadero gurú de la defensa. Pupilo de Tom Thibodeau, Adams extrajo las virtudes de jugadores como Green, Bogut, Iguodala y Thompson para establecer una identidad defensiva, importante para los momentos en los que la pelota no entra en el otro costado.

A veces, una franquicia toma todas las decisiones correctas y aún así no le alcanza para salir campeón. Apenas un equipo de 30 es feliz después de cada temporada. Se necesita que algunos tiros decisivos entren, y otros salgan. Se necesita una pizca de suerte, especialmente en el área de las lesiones. Si se logra todo esto y se hacen las cosas bien, se puede terminar así: